10 de septiembre de 2019
10.09.2019

Adiós multitudinario a Camilo Sesto

Miles de seguidores del que fuera superestrella de la canción en los 70 acuden en Madrid a la capilla ardiente del artista alicantino, muchos de ellos cantando sus canciones

10.09.2019 | 00:47
La capilla ardiente se instaló en el palacio de Longoria.

Varios miles de personas, entre anónimos y famosos, dijeron adiós a Camilo Sesto ayer en la capilla ardiente instalada en la sede de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en Madrid, donde se ha destacado su buen talante, su carácter pionero y su capacidad para trascender generaciones.

"Desde los años 70 es un mito de la canción melódica española y su música ha pervivido en las generaciones jóvenes", subrayó el ministro de Cultura, José Guirao, uno de los primeros en despedirse del músico, cantante y compositor alicantino, mientras ante los periodistas desfilaban coronas de flores como la enviada por "la familia Bosé".

Fue a diez minutos del mediodía cuando abrió sus puertas la capilla ardiente para que pasaran ante el féretro cerrado personas llegadas, en algunos casos, desde fuera de Madrid, como Carla y su madre, que tras viajar de noche en un autobús con origen en Barcelona encabezaban desde primera hora una larguísima cola cuyo final no se atisbaba a las puertas de la SGAE.

Eso es algo que ha destacado con "la piel de gallina" la presidenta de esta institución, la soprano Pilar Jurado, "en un país que no cuida lo suficiente a sus artistas al pasar su momento de gloria". "Se merece esto y mucho más", ha dicho, en alusión a sus 40 discos publicados, más de 100 millones vendidos y 340 obras registradas.

Victoria Rodríguez, una seguidora madrileña de 56 años, rememorará siempre "entre lágrimas" que "Perdóname" fue la canción que bailó por primera vez con su amor de juventud, mientras que Mireya y Juanjo, dos chicos de 18 y 22 años procedentes de Alcoy, localidad natal de Camilo Sesto, justificaron su asistencia a la capilla ardiente "porque hay que reconocer a los grandes".

Entre los primeros rostros populares que visitaron el lugar, la periodista María Teresa Campos y las artistas Marian Conde y Encarnita Polo, quien recordó los viajes que hizo con el cantante y su "tremendo sentido del humor", una constante entre sus conocidos. "Algo que mucha gente no sabía es que era un humorista excelente, siempre haciendo bromas, y que tenía un corazón tan grande como su voz", corroboró más tarde Juan Pardo, quien le deseó que "descanse en paz".

De su calidad como autor ha hablado el compositor y director de orquesta Luis Cobos. "Era un artista como la copa de un pino que abrió puertas tanto como Julio Iglesias o Paco de Lucía; un ejemplo de fertilidad y talento creativo cuyas composiciones no se parecen nada a las de otros artistas ni entre sí", dijo en una jornada que además vio pasar a la locutora Isabel Gemio y a los cantantes Karina y Emilio José.

"Era un ser maravilloso, un hombre humilde que nació, creció y murió por la música, que era su gran amor, ya que se ha discutido tanto quién era su amor", afirmó Marta Sánchez, muy emocionada y "orgullosísima" de haber podido participar en el último disco de su vida, "Camilo Sinfónico".

A su carácter "cariñoso, caritativo y solidario" se refirió el padre Ángel, cuya iglesia está situada a pocos metros y fue escenario de una de las últimas apariciones públicas del artista, cuando vestido íntegramente de blanco presentó el tema que incluía la voz del papa Francisco bajo el título "Padre nuestro". "El Jesús Superstar estaba allí", ha rememorado.

La gallega Marta Rivera de la Cruz, consejera de Cultura de la Comunidad de Madrid y miembro de la ejecutiva de Ciudadanos, ha destacado por su parte cómo "además de poner música a nuestras vidas, en una España triste en blanco y negro, se atrevió a traer un musical del otro lado, la modernidad, ahora que dicen que Madrid es un Broadway latino".

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