| La Reina Letizia repitió en Marruecos, coincidiendo con el día de San Valentín, el mismo traje que vistió durante su pedida de mano hace catorce años. En lo que fue visto como un guiño romántico, la Reina asistió a un acto en Rabat y posteriormente a una actividad social en la ciudad vecina de Salé vestida con un conjunto de Armani compuesto por una chaqueta blanca y un pantalón largo a juego con unos zapatos salón del mismo color. Durante su visita al mausoleo de Mohamed V, donde están enterrados el padre y el abuelo del rey Mohamed VI, Letizia se cubrió la cabeza con un pañuelo de color blanco roto, siguiendo una tradición obligatoria para las mujeres que visitan este monumento. La Reina acompañó al rey Felipe VI al mausoleo, en el que entraron descalzos y depositaron una ofrenda floral, una costumbre de todos los visitantes de rango en la capital de Marruecos. Posteriormente, la Reina y la princesa Lalla Meryem visitaron en Salé, ciudad vecina de Rabat, una escuela de circo, única en África en su género, donde se promueve la inserción de los niños de la calle. La Reina cumplió la parte más social de la agenda del viaje como fue su visita a la escuela de circo Chamsy,.