| Los amigos y familiares de Sara Carbonero le organizaron una fiesta sorpresa con motivo de su 35 cumpleaños en un restaurante de Madrid, al que acudió "engañada" por su marido, Íker Casillas, ya que la presentadora creía que era una cena para dos. En la fiesta no faltaron ni los globos ni la tarta ni los regalos. Uno de los obsequios más preciados ha sido una guitarra firmada por Leiva, con la que posa feliz en su Instragram, ya que es uno de sus cantantes preferidos.