| El veterano actor José Sacristán asegura que el cine le ha permitido seguir siendo el niño que creció en Chinchón (Madrid) con películas de aventuras en sus ojos y le ha dado el privilegio de permanecer más de cinco décadas en una profesión que, ironiza, "algunos llaman trabajo". Sacristán ha hecho esta reflexión en una rueda de prensa celebrada en el marco del 46 Festival Internacional de Cine de Huesca con motivo de la entrega al actor del Premio Luis Buñuel por su trayectoria en el cine y en los escenarios en general.

El actor ha explicado que la "base fundamental" de su carrera es la consecución del sueño de "un crío que no tenía vocación de actor sino de ser Robin de los Bosques o el Cisne Negro".Desde entonces, ha resumido, su vida como actor han sido "sesenta años jugando", en una profesión que desde hace años le permite seleccionar los papeles que quiere interpretar. "No hay nada que ame tanto como mi profesión y mi trabajo, y la posibilidad permanente de ser lo que fui, aquel crío que tuvo que seguir un camino nada fácil para llegar a cumplir su sueño", añadió.