El actor estadounidense Bill Cosby es culpable de drogar y agredir sexualmente a una mujer hace 14 años, decidió ayer un jurado de Pensilvania en el primer proceso de una celebridad en la era #MeToo.

El hoy frágil Cosby, de 80 años, podría pasar el resto de su vida tras las rejas cuando el juez decida su sentencia por tres delitos de agresión indecente agravada contra Andrea Constand, una exempleada de la Universidad de Temple, en 2004. Constand estaba en la corte de Norristown, en los suburbios de Filadelfia, cuando el veredicto fue leído tras más de 14 horas de deliberaciones a lo largo de dos días. El primer juicio contra el legendario actor fue anulado en junio pasado porque el jurado no alcanzó un veredicto unánime tras seis días de testimonios y 52 horas de deliberaciones.

La defensa montó un caso agresivo, presentando al actor como un hombre casado, estafado por su acusadora, una mentirosa patológica que ya obtuvo 3,38 millones de dólares de Cosby en un acuerdo amistoso. La fiscalía pintó a su vez a Cosby como un timador que explotó su fama de comediante para traicionar a mujeres, drogándolas y luego agrediéndolas sexualmente. El miércoles, el jurado de siete hombres y cinco mujeres trabajó durante más de 10 horas. Escucharon otra vez, en una lectura, partes del testimonio de Cosby en 2006, cuando alcanzó el acuerdo amistoso con Constand.

Se les leyó nuevamente la versión del actor afroestadounidense de su encuentro con Constand. El actor dijo que fue consensuado, y contó que le dio el antihistamínico Benadryl, que puede comprarse sin receta, para calmarla porque estaba muy estresada. También escucharon a Cosby admitir que un doctor de Los Ángeles le dio siete recetas de Quaaludes, un medicamento ahora prohibido y que era utilizado en fiestas en los años 70. Cosby dijo al médico que tenía dolor de espalda, pero su propósito era dar el medicamento a mujeres para tener sexo con ellas.