Para algunos existe la falsa creencia de que la lavadora se limpia sola en cada lavado pero nada más lejos de la realidad. Pero para que deje nuestra ropa impecable como el primer día, la lavadora necesita una puesta a punto de vez en cuando. Lo recomendable es hacerlo una vez al mes.

La humedad que genera este electrodoméstico sirve de cultivo para virus, bacterias y microorganismos que debemos eliminar para que nuestra ropa salga limpia y sin malos olores. Existen productos específicos para mantener limpia la lavadora y que puedes encontrar en cualquier supermercado o droguería.

Pero si prefieres optar por algún remedio casero y así ahorrarte unos euros, puedes utilizar dos de los productos más versátiles en lo que a limpieza del hogar se refiere: el vinagre y el bicarbonato sódico. Con ellos, además, también eliminarás los malos olores.

Lo primero que debes hacer es poner en marcha la lavadora con agua caliente, sin ropa en el interior del tambor y sin ninguna clase de detergente o suavizante. Mientras la lavadora va llenándose, hay que agregar un par de vasitos de vinagre blanco y un par de cucharadas de bicarbonato sódico, y dejar que la lavadora funcione durante 10 minutos antes de pararla.

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Después hay que esperar para que la lavadora repose con la puerta abierta durante un par de horas. Pasado este tiempo, coge un estropajo que también lleve la mezcla de agua, vinagre y bicarbonato para limpiar las paredes del tambor con ella. Por último, enjuaga con agua caliente, así eliminarás restos que puedan haber quedado.