Seguro que en más de una ocasión has entrado en la cocina y has visto revolotear pequeños insectos. Son las moscas de la fruta que aparecen atraídas por el olor de estos alimentos cuando están maduros, la comida en proceso de descomposición y la humedad. 

Lo más habitual es encontrarlas en lugar donde hay comida pero también pueden viajar a otras partes de la casa seducidas por otros olores como perfumes o ambientadores. Y el problema es se alimentan, ponen huevos y se multiplican. Para evitar que se conviertan en una plaga hay que combatirlas cuanto antes.

Lo primero que debes hacer una vez que las descubras es localizar la causa de su aparición. Puede que te hayas dejado la basura más días de los debidos y que algún alimento se esté descomponiendo. También que tengas frutas fuera de la nevera y ya estén empezando a madurarse de más.

Cuando tengas identificada la causa, deshazte de ellas. Podrás hacerlo limpiando con algún desinfectante todas las superficies en las que hayan podido posarse y tendrás de nuevo un espacio impoluto.

También puedes aplicar remedios que servirán tanto para acabar con ellas como para prevenir su aparición. Para ello puedes puedes distribuir macetas con plantas aromáticas como la albahaca o la menta, la lavanda, la citronela o la caléndula.

Otro remedio casero es colocar en un recipiente hojas de laurel troceadas, incrustar media docena de clavos aromáticos en medio limón o hacer una mezcla de bicarbonato, vinagre de limpieza y un chorrito de jabón. También colocar en un recipiente la mezcla de vinagre de manzana, zumos de frutas o combinaciones con azúcar cubriéndolo con un embudo de film transparente para que las moscas pueden entrar pero no salir.

Los sprays anti insectos tampoco fallarán para acabar con estas molestas moscas de la fruta.