31 de enero de 2020
31.01.2020
Hogar

Adiós a Marie Kondo: El método de 21 días que te ayuda a ordenar tu vida

En sólo tres semanas, tu casa y tu vida pueden pegar un giro radical con estas buenas prácticas

31.01.2020 | 10:15
El método de 21 días que te hará olvidar a Marie Kondo.

El mundo del interiorismo y la decoración sufrió meses atrás una revolución con el 'boom' de Marie Kondo, la empresaria y consultora japonesa de 35 años que introdujo una serie de nuevas ideas que calaron hondo en gran parte de la población mundial.

Una importante cantidad de gente apostó por seguir sus premisas y deshacerse de todo lo innecesario en sus vidas, en algo que a muchos les cambió la existencia... y para otros fue únicamente una moda pasajera.

Ahora, surge otra tendencia que gana fuerza entre los seguidores de estas opciones vitales. Es el método de la organizadora profesional Alicia Iglesias, que publica en su web Ordenylimpiezaencasa sus ideas bajo el eslogan "el método de orden que cambiará tu vida".

En primera instancia, el método consiste en tomar el control de tu casa, de un modo más relajado que Marie Kondo. La japonesa anima a ser constante y no parar hasta terminar el proceso. Sin embargo, la española apuesta por hacer pequeñas tareas cada día y conseguir no agobiarse.

Día 1: Hacer menús mensuales - "El comer es lo primero", asegura, considerando que este método liberará una importante carga mental con una importante tarea que quedará liberada pronto.

Día 2: Ordenar despensa y frigorífico - Una limpieza a fondo te hará ganar tiempo, logrando que tus alimentos estén más fácilmente accesibles y controlando las fechas de caducidad. Una organización por secciones facilita las cosas.

Día 3: Ordenar el resto de la cocina (encimera y armarios) - Dejar a la vista sólo lo que se utilice todos los días, guardar lo que se use ocasionalmente y deshacerse de lo que apenas se use ayuda a dar más sensación de limpieza. En los armarios y cajones, ayuda situar más cercano lo que más se usa y en el fondo lo que menos. También guardar las cosas cerca de su lugar de uso (los productos de limpieza bajo el fregadero, las sartenes junto a la vitrocerámica...)

Día 4: Limpieza a fondo de la cocina - Con el mínimo esfuerzo posible y los productos adecuados para gastar la menor cantidad posible de energías.

Día 5: Organizar el baño - Tirar cosas caducadas o que no se usen, organizar los productos, utilizar cajas y cestas y despejar todo lo posible la ducha y la bañera.

Día 6: Limpieza a fondo del baño - Empezar por el WC, seguir por los azulejos, a continuación la ducha y la bañera, y acabar con el lavabo, los grifos y los espejos.

Día 7: Organizar y limpiar el recibidor - La idea es tener un armario para zapatos y abrigos, no mucho más. Se puede apostar por los colgadores y por dejar una zona para complementos, bolsos y mochilas, e incluso las llaves. Es clave no acumular cosas, sino ordenar.

Día 8: Planificar los armarios - Tener la ropa y las cosas ordenadas es clave. Es fundamental pensar y distribuir dónde irá cada cosa, y de quién será cada cajón.

Día 9: Ordenar los armarios - Ejecuta lo pensado el día anterior. Saca las cosas, limpia y vuelve a meterlas ordenadas y sin mezclar. Para la ropa las cosas deben ir colgaas o dobladas en vertical, no de otros modos.

Día 10: Ordenar la ropa que no se usa - Aquí es clave encargarse de aquello que es de otras temporadas o que ya no se utiliza. Utilizar bolsas o cajas con un correcto etiquetado es fundamental. Y el sitio de guardarlos, el que menos accesible sea (altillos, bajo la cama...)

Día 11: Ordenar zapatos y bolsos - Los que más se usen, en los sitios más accesibles, y los que menos se usen, al fondo de los armarios. No descartes tirar lo que no te pongas. Si no cabe todo en la entrada, valora disponer de un zapatero, y para los bolsos, en baldas.

Día 12: Ordenar los complementos - Es fundamental quedarse con lo que uno se pone y prescindir de aquello que no (puedes plantearte venderlo). Para guardar las joyas, cajas transparentes vienen perfectas. Apuesta por el orden. Para complementos de abrigo, tenlos a mano en invierno y en algún lugar más guardado en verano.

Día 13: Ordenar el salón - Deja el centro vacío, elige bien tus mesas y armarios (piensa en el almacenamiento), ordena sin acumular ni apilar, clasifica los documentos, deshazte de lo que no necesites...

Día 14: Ordenar el dormitorio principal - Una vez más, no acumules cosas ni ropa. Ten las cosas justas y almacena bien. Cuida la cama, que te aporte buen descanso, y te sirva para almacenar cosas debajo. Piensa bien también en las mesillas de noche. Lo que se ve, debe estar lo más despejado posible.

Día 15: Ordenar las habitaciones de hijos mayores - Es importante no cargar en exceso de cosas, tener una zona de estudio limpia y despejada para su concentración y respetar sus gustos a la hora de decorarla.

Día 16: Ordenar las habitaciones de niños pequeños - Enseñarles a mantener un orden sencillo es clave para que aprendan ellos en su vida adulta. Ten las cosas que utilicen a su altura, la cama a ras de suelo, y sobre todo, y muy importante, consigue que recojan sus juguetes o sus materiales del colegio después de usarlos. También deben aprender a tirar lo que no usan.

Día 17: Ordenar el despacho - Clasifica los documentos en archivadores, guarda lo que necesites, ordena tu material de papelería (y no tengas más del necesario), recoge los cables y los cargadores y ante todo evita el desorden.

Día 18: Organiza garajes, trasteros y otras estancias - Vacía los espacios, haz una limpieza profunda, tira lo que no quieras tener (puedes vender o donar cosas) y al volver a colocarlo todo, vuelve a tirar de un correcto almacenaje, con estanterías, baldas, clasificadores...

Día 19: Crea rutinas de limpieza - Haz tu plan semanal y reparte las tareas. Consigue que todos los que viven en la casa se impliquen con sus obligaciones.

Día 20: Crea rutinas de orden - No compres lo que no necesites, deshazte de lo que tengas y no uses, revisa tus papeles periódicamente, se constante y organizado.

Día 21: Reflexiona sobre tus hábitos - Revisa tus antiguas prácticas y sobre cómo tienes la casa ahora. Sé consciente de lo que has logrado y ten claros los errores en los que no debes volver a caer.

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