¿Es buena el agua con gas? Descubre cuáles son sus propiedades

Cada vez se ve más este tipo de producto en las terrazas de los bares

Agua con gas

Agua con gas / Gastronomía Vasca

R.V.

El agua con gas, más típica en otros países europeos, está cada vez más de moda. Muchos la eligen como opción cuando se sientan en una terraza, dado que tiene efectos saciantes parecidos al de un refresco. Pero en realidad es mucho más sana, dado que además de quitar la sed tiene otros muchos beneficios.

Entre las principales diferencias con otras bebidas con gas está que el agua contiene ácido carbónico natural mientras que el resto es artificial. Además contiene minerales de forma natural como el calcio, el potasio o el sodio y a los refrescos se les añade artificialmente.

Pero, ¿su consumo nos aporta algún tipo de beneficio? La respuesta es afirmativa. El agua con gas facilita la entrada de nutrientes en el organismo y tiene la capacidad de facilitar la digestión, dado que estimula la secreción de jugos gástricos y mejora el movimiento de los intestinos. También da mayor sensación de saciedad, aumenta el PH del estómago y disminuye la liberación de bilis en el intestino, entre otras buenas razones para beber agua carbonatada.

Con todo, se debe tener en cuenta que esta bebida puede resultar pesada para las personas con tendencia a tener la barriga hinchada, problemas de gases o acidez. Este agua tampoco es recomendable para celíacos o personas con problemas intestinales como el colón irritable o la enfermedad de Crohn. Tampoco para los que padecen patologías pulmonares.