Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ciencias de la Tierra

Estados Unidos ante una doble amenaza: tsunamis colosales y hundimientos sísmicos

Los deslizamientos masivos podrían generar una ola inicial de 300 metros de altura

¿Un megatsunami podría prácticamente "borrar del mapa" a distintas zonas de Estados Unidos?

¿Un megatsunami podría prácticamente "borrar del mapa" a distintas zonas de Estados Unidos? / Crédito: alfaunicorn81 en Pixabay.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Redacción T21

Un estudio advierte que los efectos de un gran terremoto en la zona de subducción de Cascadia no se limitarían al temblor, sino que podrían en jaque a una amplía zona del Pacífico estadounidense: el hundimiento instantáneo de la costa, sumado al aumento del nivel del mar, podría ampliar drásticamente las áreas con riesgo de graves inundaciones en Washington, Oregón y el norte de California. El megatsunami podría literalmente arrasar a una parte importante del territorio estadounidense.

Un grupo de investigadores liderado por la geocientífica Tina Dura, de Virginia Tech, advierte en un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) el pasado abril, que las consecuencias de un enorme terremoto en la zona de subducción de Cascadia podrían derivar en un megatsunami, con la capacidad de "borrar del mapa" a un sector considerable del noroeste del Pacífico en Estados Unidos.

Un megatsunami y otros peligros más inmediatos

Según informa The Economic Times, la posibilidad de un gran terremoto en Cascadia no es remota: los investigadores estiman que existe un 15 % de probabilidades de que irrumpa un terremoto de magnitud 8.0 o más en la escala de Richter en los próximos 50 años. El movimiento derivaría en un megatsunami con una ola inicial de 300 metros de altura.

La zona de subducción de Cascadia, que se extiende desde el norte de California hasta la isla de Vancouver, concentra una enorme presión tectónica debido al roce entre la placa de Juan de Fuca y la placa norteamericana. Esa "olla a presión" es la que podría estallar en las próximas décadas, derivando en los fenómenos encadenados que culminarían en el gigantesco tsunami.

Sin embargo, los expertos subrayan en una nota de prensa que se trataría de un mecanismo mucho más complejo: más allá del posible escenario catastrófico a futuro, el peligro real, más inmediato y cuantificable, es la combinación entre el hundimiento súbito de la costa y el nivel del mar en aumento, que desplaza la línea de costa y eleva la exposición al agua.

Referencia

Increased flood exposure in the Pacific Northwest following earthquake-driven subsidence and sea-level rise. Tina Dura et al. PNAS (2025). DOI:https://doi.org/10.1073/pnas.2424659122

Inundaciones y múltiples consecuencias

En el peor de los casos, la costa podría descender hasta 2 metros en minutos, lo que equivaldría a un incremento súbito del nivel relativo del mar, que a su vez expandiría peligrosamente las llanuras de inundación. Las áreas con riesgo de inundación incluirían a Washington, Oregón y el norte de California, como así también a Alaska y Hawái, en menor medida.

Los autores cuantificaron consecuencias concretas: tras un gran terremoto podrían sumarse al área de riesgo unos 14.350 residentes, 22.500 edificaciones y más de 1.250 kilómetros de carreteras. Además, quedarían expuestos cinco aeropuertos y 18 instalaciones críticas, como escuelas, hospitales y servicios de emergencia, que complicarían la respuesta y la recuperación frente al desastre. Esa cifra se multiplicaría si el evento ocurre ya con los niveles más altos del mar previstos para 2100.

Tracking Pixel Contents