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Patricia y Marcos, dueños de la carnicería bajo el piso que ardió esta madrugada en A Coruña: «Los vecinos salieron descalzos»

Los responsables de Carnicería Marcos pudieron acceder al negocio, donde encontraron un fuerte olor a quemado y agua filtrándose por el falso techo

Un patinete eléctrico apunta a ser la causa de un incendio en un piso de A Coruña: dos personas con pronóstico reservado

Patricia y Marcos, propietarios de la carnicería situada bajo el piso que ardió

Patricia y Marcos, propietarios de la carnicería situada bajo el piso que ardió / Casteleiro

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Adrián Lede

A Coruña

Patricia y Marcos, dueños de Carnicería Marcos, recibieron sobre las 2.30 horas la llamada que les alertó del incendio declarado en el edificio situado sobre su negocio, en el número 15 de la calle Nicomedes-Pastor Díaz. El inmueble pertenece a un único propietario y ellos son arrendatarios del local, pero no residen allí. Cuando llegaron, los bomberos ya habían apagado las llamas.

Los carniceros pudieron entrar posteriormente en el establecimiento, donde encontraron un intenso olor a quemado y agua cayendo a través del falso techo como consecuencia de las labores de extinción. «Nos está entrando agua y no sabemos si el falso techo se vendrá abajo», explicaron, pendientes ahora de comprobar el alcance de los daños.

«Muchos salieron descalzos»

Patricia y Marco relataron el miedo vivido por los residentes durante el desalojo. «Los vecinos se asustaron y muchos salieron descalzos», indicaron. Los cristales esparcidos por el suelo provocaron cortes en los pies de algunas personas, mientras que otros ocupantes tuvieron que despertar a quienes todavía no se habían percatado del incendio. «Había niños arriba», recordaron.

Los vecinos observaban el incendio esta mañana

Los vecinos observaban el incendio esta mañana / Casteleiro

Las primeras averiguaciones apuntan a que el fuego comenzó en una vivienda de la primera planta y pudo estar relacionado con un patinete eléctrico, una hipótesis todavía pendiente de confirmación. Los comerciantes conocían a una pareja residente en ese piso y señalan que uno de ellos tenía un vehículo de este tipo. Al mediodía de este domingo había residentes del edificio entrando y saliendo con normalidad o haciendo labores de limpieza tras el incendio, aunque varias personas con las que contactó este diario no quisieron hacer declaraciones.

«Con la primera tandada de agua quedó todo apagado»

Desde la Cafetería El Cisne, situada enfrente del edificio, explican que el suceso los sorprendió con el establecimiento cerrado y que únicamente conocen la versión extendida en el barrio sobre el posible patinete. Fuentes del barrio rechaza además, que hubiese algún piso que generase problemas en el edificio, que pertenece a un único dueño que alquilaba la casa a familiar. Según explica un habitante del barrio, en el inmueble, el 15 de la calle Nicomedes Pastor Díaz, quizás había algún piso que se alquilase por habitaciones, pero «no era conflictivo para nada».

El edificio que ardió se encuentra en el cruce entre Nicomedes Pastor Díaz y Novoa Santos, y una vecina de esta segunda calle cuyo edificio limita con el del incendio señala que el incendio la despertó. «Yo vi las luces y el olor», recuerda, pero «cuando me asomé por la ventana aquí ya estaba todo terminado: empezó sobre las 01.45, por lo que nos dijo una chica que lo vio todo, tardaron quince minutos los bomberos en venir y lo apagaron enseguida: con la primera tandada que dieron de agua estaba todo apagado». Cuando miró por la ventana, explica, la calle estaba cortada, con policías y una ambulancia, pero ya no había fuego. También indica que era un edificio de «alquileres normales», a familias, y «nunca hubo nada raro».

Esta vecina no llegó a salir a la calle, pero otra residente en Novoa Santos indica que «yo bajé sobre las dos, aproximadamente, para saber qué era lo que estaba pasando». Un hombre, que cree que era policía, le dijo que se había apagado el fuego, que entrara en casa y cerrara las ventanas. Según recuerda, tuvo conocimiento del fuego «por el olor», aunque no entró humo.

Fuente: La Opinión A Coruña

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