La Guardia Civil investiga como homicidio la muerte de un hombre a tiros en Arteixo

Unos encapuchados le dispararon tras discutir con él

Trabajaba de portero en el ocio nocturno coruñés

La Guardia Civil investiga como homicidio la muerte de un hombre a tiros en Arteixo

La Guardia Civil investiga como homicidio la muerte de un hombre a tiros en Arteixo

L. O. C.

La Guardia Civil investiga como un posible homicidio la muerte de un hombre de 42 años, identificado mediante las iniciales G.S.R., en la tarde de este domingo por una herida causada por un arma de fuego cuando se encontraba en la calle José Pérez Ballesteros, situada en la parroquia de Oseiro del municipio de Arteixo. Testigos presenciales afirman que unos hombres llegaron al lugar encapuchados y que discutieron con la víctima, a la que luego dispararon.

La central de coordinación de Urxencias Sanitarias de Galicia-061 recibió a las 17:55 horas una alerta por este hecho y envió una ambulancia al lugar, próximo al centro social de Froxel. La persona que alertó al 061 informó que había encontrado el cuerpo del hombre tirado en la calzada y que también vio a personas con armas en los alrededores.

El equipo sanitario localizó al herido y se dispuso a trasladarlo a un hospital, pero falleció en el mismo lugar antes de que pudiera subirlo al vehículo. Una carpa cubrió el cuerpo del hombre para protegerlo de la lluvia a la espera de que el forense diese autorización para retirarlo y la zona fue acordonada por la Guardia Civil para permitir la investigación del suceso. Al lugar también se desplazaron agentes de la Policía Local y personal de Emergencias.

La víctima era vecino de Arteixo, cuyo Concello trasladó ayer sus condolencias a la familia. Trabajaba como portero de un local de ocio nocturno de A Coruña, por lo que era muy conocida en ese sector empresarial, y tenía un hijo de corta edad. Fuentes de esa actividad señalan que el hombre se caracterizaba por la ausencia de incidentes en su trayectoria profesional y desvinculan el ataque que sufrió de su posible participación en hechos delictivos.

Un hermano del fallecido fue absuelto de los delitos de encubrimiento y profanación de cadáveres de los que se le acusaba como supuesto implicado en el crimen de Aranga, en el que dos hombres fueron asesinados en esa localidad por una deuda de droga. Los cuerpos fueron descuartizados y abandonados en una casa en ruinas en Culleredo. El tribunal le absolvió al no poderse probar su participación en los hechos, pero fue condenado el pasado junio a trece años y medio de prisión por un robo y el incendio de una vivienda cometidos en Fisterra en 2020, en el que el fuego representó un peligro para los edificios del entorno.