Un acusado ha aceptado una pena de nueve años de cárcel por abusar sexualmente de una menor con una discapacidad reconocida del 33% con carácter provisional en Santiago entre 2017 y 2018.

El juicio, previsto para este miércoles y este jueves en la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en la capital gallega, no se ha celebrado tras alcanzar una conformidad la defensa y la Fiscalía, según han detallado fuentes judiciales.

De este modo, el procesado ha sido condenado a dos años de prisión por la comisión de un delito de abuso sexual; seis, por un delito de abuso sexual con intento de penetración; y otro, por un delito de corrupción de menores.

Además, se le han impuesto diez años de libertad vigilada y la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de la víctima y de comunicarse con ella por cualquier medio durante el mismo periodo, así como el pago de una indemnización de 30.000 euros.

Petición de penas

En concreto, la Fiscalía pidió que fuese condenado a 15 años de prisión por abusar sexualmente de la menor con discapacidad en varias ocasiones en las que se encontraron a solas en el domicilio de este, situado en Santiago, entre 2017 y 2018.

En su escrito de acusación, el Ministerio Público señaló que durante las visitas de la menor a la vivienda, el acusado, que cuenta con carta de identidad portuguesa, aprovechaba los momentos en que se quedaba a solas con ella "para satisfacer con esta sus instintos sexuales".

En una ocasión en la que ambos se encontraban solos en la vivienda, el procesado "metió su mano por debajo de la camiseta de la menor, manoseándole los pechos". En una fecha posterior y en las mismas circunstancias, comenzó a tocarla y le pidió que se bajara el pantalón y la ropa interior "para proceder a introducir su pene en el ano" de esta, tras lo que le advirtió de que "no contara nada" o "le pegaría".

Durante el mismo periodo, pidió a la niña su número de teléfono, tras lo que se establecieron comunicaciones entre ambos en las que él le solicitó que le enviase fotografías suyas de carácter sexual. Ella accedió al requerimiento y recibió imágenes similares del procesado, que "trataba en todo momento de que la menor no contara estos hechos a sus familiares".

Posteriormente, se adoptó la medida de privación de libertad el 5 de diciembre de 2018 y, tras decretarse la puesta en libertad el 4 de marzo de 2019, se prohibió a este hombre comunicarse con la menor o acercarse a ella.