Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Mafia

Desde Rusia con...

La desarticulación de una red de blanqueo de dinero de mafias rusas es la primera operación en la Costa Blanca que revela la infiltración en instituciones públicas para obtener favores con la ayuda de abogados, funcionarios, empresarios y políticos

Secuencia de imágenes de la operación realizada esta semana por la Policía Nacional, y en la que se han intervenido coches de lujo, dinero y armas.

Secuencia de imágenes de la operación realizada esta semana por la Policía Nacional, y en la que se han intervenido coches de lujo, dinero y armas. Archivo

"El modus operandi de las organizaciones criminales exsoviéticas incluye una infiltración en la estructura de los estados en todos sus niveles -administrativo, policial, empresarial...- con el fin de tener controlados todos los resortes del poder que pudieran necesitar para llevar a cabo sus delitos con impunidad, protegiéndose así de cualquier acción contra ellos por parte de la justicia, la policía o el poder político". Este extracto figura en los informes de la investigación realizada por la Policía y la Fiscal Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada para desmantelar esta semana en la Costa Blanca, Valencia, Ibiza, Madrid y Tarragona una organización dedicada al blanqueo de dinero de mafias de origen ruso. Los investigadores aseguran que ha sido el mayor golpe a las mafias del Este realizado en España en la última década, pero la novedad destacable es que es la primera operación policial realizada en la Costa Blanca en la que se detecta la infiltración en instituciones públicas de personas vinculadas al blanqueo del crimen organizado ruso. No sólo eso, sino que ha conllevado la detención de políticos y miembros de las Fuerzas de Seguridad. También ha revelado el uso cada vez más frecuente de las criptomonedas para llevar a cabo operaciones de blanqueo.

El papel protagonista de esta infiltración ha sido asignado por los investigadores a un abogado ruso apresado en Altea, a quien la Policía y la Fiscalía consideran "el conseguidor" de la organización para obtener favores gracias a una red clientelar de abogados, funcionarios, políticos y empresarios. Afincado en la Costa Blanca desde que era menor de edad, este abogado y empresario inmobiliario, en prisión por orden del juzgado de Benidorm que instruye la causa, ha protagonizado actividades filantrópicas con la finalidad de infiltrarse en la Administración, según la investigación policial. Como ejemplo, durante el estado de alarma a causa de la Covid-19 protagonizó múltiples donaciones de material de protección a las Fuerzas de Seguridad en Altea y Benidorm, así como a un hospital. Para mantener "engrasada" su red clientelar, el abogado ruso regalaba jamones, vino e incluso joyas a sus contactos, según se recoge en la investigación policial. En Altea recuerdan que en las fiestas navideñas aparecía por el Consistorio cargado de jamones para regalar.

Negocios con impunidad

Según Europol, que también ha participado en la investigación iniciada en 2013, gracias a esta infiltración, el grupo criminal ha podido llevar a cabo sus negocios con impunidad, superando obstáculos legales y recibiendo "favores administrativos", entre ellos la adquisición de la residencia española para los clientes de la organización criminal. Un edil de Benidorm y un exconcejal de Altea figuran entre los detenidos en la operación, igual que tres abogados, dos mandos de la Guardia Civil y un inspector de la Policía.

La delincuencia de origen ruso ha estado presente en la Costa Blanca desde hace casi tres décadas, pero los más veteranos de las Fuerzas de Seguridad señalan que ha cambiado mucho. "Al principio eran grupos violentos que ajustaban cuentas y prostituían a jóvenes rusas y ahora son organizaciones que se dedican al blanqueo y a la corrupción", afirma un experto policial. Otro conocedor de esta delincuencia afirma que esos mafiosos más peligrosos optan ahora por la Costa del Sol y en Alicante predominan más los empresarios y magnates rusos. El hecho de que estos "turistas" del crimen ruso viajen con frecuencia por placer a España, no impide que desde España hayan podido dar instrucciones precisas para matar, como en ocasiones se ha detectado gracias a las intervenciones telefónicas de operaciones contra estas organizaciones.

Las primeras alertas de inversiones rusas bajo sospecha que se realizaron en la zona de Torrevieja, Orihuela Costa, Calp, Altea y Benidorm saltaron a principios de la década de los 90. Era la época en la que la Costa Blanca recibía con los brazos abiertos a ciudadanos rusos que llegaban con maletas llenas de miles de dólares para comprar viviendas. Hasta varios miles de millones de las antiguas pesetas llegaron a invertir en esa década en el sector inmobiliario en la Vega Baja, según estimaciones no oficiales que se barajaban en esta comarca.

El propio Cesid -actual CNI- confirmó en un informe de 1995 que la mafia rusa estaba blanqueando dinero en la provincia de Alicante. Dos años más tarde, saltaban de nuevo las alarmas con el secuestro del propietario de un restaurante de lujo en Torrevieja, el cual fue liberado por la Guardia Civil en Alicante y se detuvo a siete personas. Ese mismo año, inversores rusos compraban dos conocidas discotecas de Torrevieja y Guardamar y en 1998 un ciudadano ruso era atropellado y acribillado a tiros en una calle de la urbanización La Zenia, en Orihuela Costa.

A finales de la década de los 90 y durante los primeros años del siglo XXI, las redes de prostitución de jóvenes rusas se multiplicaban en clubes de todo el litoral alicantino y las Fuerzas de Seguridad se emplearon a fondo para luchar contra esta trata de seres humanos. Una buena prueba de ello fue la desarticulación en el verano de 2002 de una red que estaba prostituyendo en Benidorm y Guardamar a 150 jóvenes rusas que "compraron" por 12.000 euros cada una.

'La Fiera'

Antes de la operación realizada esta semana, bautizada con el nombre de 'Testudo', en junio de 2005 se asestó un duro golpe a la mafia rusa en la 'operación Avispa'. La Policía detuvo en Alicante, Málaga y Cataluña a 28 personas, diez de ellas en la Costa Blanca. Ese mismo mes fue apresado por la Guardia Civil en El Campello un peligroso jefe de la mafia rusa. Vitali Izguilov, alias "la Fiera", vivía en un lujoso chalé en primera línea de mar en El Campello y en su casa guardaba una pistola con silenciador.

De esa operación pudo escapar el jefe de la mafia ruso-georgiana Zakhar Kalashov, aunque un año más tarde fue apresado en Dubai y tras ser extraditado a España fue juzgado y condenado por la Audiencia Nacional. Kalashov, un "ladrón en ley", fue de los primeros mafiosos que se instalaron en la Costa Blanca. Compró un chalé en la urbanización Playa Flamenca de Orihuela Costa y luego se trasladó a la Costa del Sol. El Supremo elevó su condena a 9 años y pasó por la cárcel de Villena antes de cumplir su pena y salir del país.

Otra de las operaciones importantes que se han realizado en España contra las mafias rusas fue la 'Troika' y también salpicó de lleno a la Costa Blanca, donde fueron detenidas tres personas en El Campello y en Xàbia en junio de 2008, así como otras 17 en Palma, Málaga y Madrid. Uno de los detenidos fue nuevamente 'la Fiera', que estaba en libertad provisional por la anterior causa y se le acusó de ser el 'número tres' de una red dedicada a blanquear dinero del crimen organizado. Vitali Izguilov, que tenía en su chalé de El Campello cinco coches valorados en más de 600.000 euros fue extraditado posteriormente a Rusia y tiene prohibida la entrada a España. Esta red fue desarticulada por la Policía en una investigación que contó con las confidencias del exespía ruso Alexander Litvinenko.

Crimen de un político

Desde entonces no se había realizado en la provincia de Alicante una macrooperación de este calado contra una red vinculada a mafias de origen ruso, pero sí que se han practicado detenciones importantes de ciudadanos de Rusia que confirman el gusto de estas personas por la Costa Blanca como refugio. Una de ellas fue realizada en 2006 en Calp, donde capturaron a un acusado de planear el asesinato de un exsecretario de Estado de la cúpula militar de la era Gorbachov.

La presión de las Fuerzas de Seguridad contra la delincuencia organizada rusa que se dedicaba a la prostitución y otros delitos y la anterior crisis que afectó a España motivó que muchos de estos grupos se desplazaran a la zona de Grecia. Sin embargo, la provincia sigue siendo objetivo de grupos mafiosos de otros países del Este como Georgia o Lituania que roban en casas o trafican con drogas.

La operación policial realizada esta semana por la Policía ha destapado presuntas corruptelas entre funcionarios y políticos captados por la red rusa, algo que niegan los implicados, y confirma que la Costa Blanca, Ibiza y otras zonas turísticas de España siguen siendo un objetivo preferido de las mafias rusas para lavar los beneficios del crimen en hostelería, inmuebles y discotecas. Así se constata en las escuchas de decenas de teléfonos intervenidos con autorización judicial desde hace cinco años.

Compartir el artículo

stats