La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha absuelto a un acusado de un delito de abuso sexual por iniciar, cuando tenía 20 años, una relación sentimental con una niña de 13. El tribunal considera acreditado que el sospechoso tiene “una capacidad intelectual inferior al promedio que corresponde a su edad” y concluye que tanto el sospechoso como su pareja presentan “un grado de madurez semejante para determinarse en el ámbito sexual”.

“Ningún dato existe que permita concluir que el consentimiento estuviese viciado o que las facultades de la menor se encontrasen anuladas, disminuidas o afectadas de alguna manera relevante o que concurriese alguna circunstancia que le impidiese otorgar el consentimiento de manera libre y voluntaria”, subrayan las juezas en la sentencia, en la que indican que “tampoco consta que el consentimiento estuviese viciado por la superioridad o influencia ejercida por el acusado sobre la menor, que no muestra ningún atisbo de temor hacia él”. El tribunal también recalca que “las posiciones del acusado y de la menor en las relaciones sexuales mantenidas son próximas en cuanto al grado de desarrollo o madurez” y, por lo tanto, concluye que no existe delito de abuso sexual.

La relación entre ambos comenzó en 2017 a través de las redes sociales, mientras la chica se encontraba en el Centro de Protección de Menores de las Trinitarias de Vigo. A lo largo de esta relación sentimental, la pareja mantuvo relaciones sexuales con penetración "libres y voluntariamente aceptadas por la menor", al menos desde que se fueron a vivir juntos a la casa de la

madre del joven, también en la ciudad olívica. La chica se quedó embarazada.

La relaciones con menores de 16 años pueden ser constitutivas de una delito de abuso sexual, excepto que quede acreditado el consentimiento libre por parte del menor, como, de acuerdo con la sentencia, ocurrió en este caso. "En el supuesto enjuiciado, las declaraciones del acusado y de la menor son enteramente coincidentes en cuanto a la existencia del consentimiento ,

refiriendo ambos que se conocieron a través de través de las redes sociales, que mantuvieron un corto noviazgo, que se casaron por el rito gitano y que mantuvieron voluntariamente relaciones sexuales, verbalizando la menor en todo momento a lo largo del Juicio, trasmitiendo credibilidad al Tribunal que las relaciones siempre fueron voluntarias, que nunca se las impuso el acusado". Según el dictamen judicial, la chica llegó a manifestar durante su declaración que “no entiende como el Fiscal le acusó de abusos sexuales, si fue voluntario”.