La Guardia Civil interceptó este fin de semana a un vecino de Cangas que sextuplicaba la tasa máxima de alcoholemia y que además tenía retirado el permiso de conducción hasta el año 2024. El hombre arrojó una tasa de 1,56 y 1,60 y podría ser castigado con pena de prisión de tres a seis meses o una multa de seis a doce meses. Todo ello sin prejuicio de que se le pueda retirar el carné de conducir entre uno y cuatro años más.

Los hechos ocurrieron en la noche del sábado en la autovía A-55, a la altura de Meixoeiro. La central de la Guardia Civil de Tráfico recibió varias llamadas alertando de la presencia de un conductor que circulaba sin mantener una trayectoria definida y velocidad regular, además de circular en "zig-zag" en los carriles sentido Vigo. Se activaron varias patrullas de la Benemérita, que localizaron el coche en las cercanías de Vigo y aún en la autovía. En el momento en el que se le dio el alto fue sometido a las pruebas de detección de alcohol en aire espirado, con resultados de 1,56 y 1,60. Unas tasas que significan sextuplicar el máximo autorizado.

El conductor es un vecino de Cangas de 49 años de edad y la Guardia Civil comprobó que tenía su permiso de conducir retirado hasta el año 2024 por una resolución judicial por hechos similares. Así, el hombre ahora se enfrenta a dos presuntos delitos contra la seguridad vial y en el momento de los hechos su automóvil quedó inmovilizado.