Los enfrentamientos familiares en un tanatorio de Baiona mientras velaban a un hombre muerto de forma voluntaria, que llevaron a la Guardia Civil a descubrir un presunto caso de abusos sexuales a varias menores oculto durante años en Gondomar y a detener al progenitor del fallecido, un septuagenario que quedó en libertad con orden de alejamiento de su nieta en noviembre del año pasado, llegaron ayer a juicio en el Juzgado de lo Penal 2 de Vigo.

El acusado, hermano del fallecido, afronta una multa de 600 euros acusado de dos delitos de lesiones leves a su madre y a su prima, a quienes debe indemnizar con 900 y 300 euros respectivamente en concepto de responsabilidad civil.

La trifulca tuvo lugar el 11 de noviembre de 2018, sobre las cinco de la tarde en el tanatorio de Sabarís-Baiona. El fiscal sostiene que el acusado se encontró allí con su madre, con la que no convivía en el momento de los hechos, y con una de sus primas. Entabló entonces con ambas una discusión y "con la intención de menoscabar la integridad física de ambas, les propinó diversos golpes, empujones y puñetazos".

A raíz de la trifulca, su madre sufrió hematomas en ambos brazos, contractura cervical y tendinitis en hombro derecho.

Su prima, en la misma discusión, sufrió heridas consistentes en contusión facial y hematomas en la pierna izquierda. Ambas perjudicadas reclaman indemnización por las lesiones sufridas.

Lo ocurrido en el tanatorio, en presencia de vecinos y allegados, trascendió enseguida y los rumores pro las causas del conflicto llegaron a la Guardia Civil, que investigaba la muerte del hombre. La inspección ocular del lugar donde apareció el cuerpo, los enfrentamientos del tanatorio y los testimonios recogidos -en principio de hasta cuatro víctimas, si bien muchos de los hechos habrían prescrito- , destaparon el presunto caso de abusos sexuales desde hacía años.

El septuagenario quedó en libertad el mismo día que pasó a disposición del Juzgado de Instrucción 2 de Vigo.