Un interno en régimen de tercer grado del centro penitenciario de Pereiro de Aguiar (de los que salen a trabajar o actividades formativas y regresan cada noche para dormir) estuvo hora y media fugado este jueves tras saltar un muro de 2 metros que limita el patio de sección abierta con el aparcamiento de visitas. No es una separación física pensada para que nadie se escape, ya que este tipo de reclusos se encuentran en el último tramo de la condena y tienen libertad de movimiento durante el día.

El preso, de Verín y 30 años, que estaba cumpliendo un delito contra la salud pública, salía del centro en tercer grado para una actividad formativa en la que no estaba teniendo una buena evolución, por lo que la junta de tratamiento de Pereiro decidió su regresión a segundo grado.

Cuando se le fue a comunicar, el interno decidió escapar. La Guardia Civil lo localizó en la carretera de A Derrasa. El interno ha regresado a segundo grado en el centro de Pereiro y afronta ahora una nueva causa penal por quebrantamiento de condena.