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La Fiscalía rebate el recurso de "papuchi" con los "contundentes" testimonios de los menores

La acusación pública destaca en el escrito de impugnación que las víctimas fueron "unánimes" al manifestar que no consintieron los actos sexuales

Carlos Viétez. // Marta G. Brea

Carlos Viétez. // Marta G. Brea

"Los menores, de manera coincidente y unánime y cada uno con distinta actitud, relatan exactamente los mismos hechos, las mismas conductas, la misma falta de consentimiento y la misma naturaleza indiscutiblemente sexual del comportamiento". Éste es uno de los argumentos que desarrolla la Fiscalía en el escrito de impugnación formalizado en relación con el recurso de apelación presentado por el hostelero vigués Carlos Viéitez Iglesias, papuchi, contra la sentencia de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, que le condena a 36 años de cárcel por abusar sexualmente de 16 menores.

Al igual que hicieron las acusaciones particulares que representan a las víctimas, el Ministerio Público solicita al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), órgano al que corresponde resolver la apelación, que confirme la sentencia de la sala viguesa y desestime el recurso formalizado por el condenado. La defensa del hostelero interesa, por su parte, que se dicte una nueva resolución decretando la libre absolución de su cliente.

La fiscal rebate uno por uno los argumentos que esgrime el condenado en el recurso presentado ante el alto tribunal gallego. Así, la representante del Ministerio Público niega que el procedimiento se haya basado en una "investigación prospectiva" . También rechaza la petición de nulidad de las declaraciones realizadas en su momento por los menores ante el grupo SAF de la Policía Nacional, señalando que estas manifestaciones tuvieron el valor de "simple denuncia" y que, como tal, "fueron objeto de ratificación en la fase de instrucción" del procedimiento.

Tampoco aprecia vulneración de la presunción de inocencia ni error en la valoración de la prueba. La acusación pública hace especial hincapié en que el relato prestado por cada uno de los jóvenes fue "coincidente" y que hubo "falta de libertad en el consentimiento" a las prácticas por las que el hostelero ha sido sentenciado.

Error "invencible"

Una cuestión que cita el abogado de papuchi de cara a la revisión de la sentencia es que hubo "error invencible" ya que su representado desconocía la edad de los chicos. Frente a ello, la fiscal señala en su escrito que el condenado "mintió también" en esta cuestión. Y ello porque, esgrime, "los menores de manera coincidente manifestaron que el condenado les preguntaba la edad y todos ellos señalaron que sí la sabía". Y también en base a que se "acreditó" que Carlos Viéitez "sabía en qué colegios estudiaban", que acudía incluso a recogerlos a uno de estos centros educativos y que recibió correos electrónicos del director "que le informaba de la condición de menores de edad de los alumnos".

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