Un vecino de Pontevedra asumió ayer una pena de 4 años de prisión como autor de un delito de abusos sexuales continuados a una menor, una niña que en el momento de los hechos tenía 10 años y que era hija de una amiga del procesado. El acuerdo se zanjó a puerta cerrada por expreso deseo de las partes para proteger la intimidad de la menor. Inicialmente, la Fiscalía solicitaba una pena de 12 años pero se dejó en 4 años ante el reconocimiento de los hechos, además de la aplicación de los atenuantes de dilaciones indebidas (los hechos se remontan a los años 2014 y 2015) y el abono de una indemnización de 30.000 euros.