Sinaí Giménez, jefe del clan de Los Morones y "rey de los gitanos gallegos", se presentó anoche voluntariamente en la prisión de Pereiro de Aguiar en Ourense para cumplir su primera condena por el conflicto de los mercadillos con los los Zamoranos. Es el preso número 299 del pequeño centro penitenciario.

Tras agotar las 48 horas impuestas por la jueza de Penal 3 de Vigo, el jefe de Los Morones optó por ingresar voluntariamente para cumplir dos años y nueve meses de prisión por amenazar de muerte al zamorano Felipe Salazar en una reyerta en el mercadillo de Redondela.

Sinaí Giménez todavía tiene pendientes otros juicios, si bien la causa principal que afronta todavía sigue en instrucción en un juzgado de Cangas.

Se le investiga junto con sus padres y hermanos por presuntos delitos de extorsión, blanqueo de capitales y organización criminal.

Después del verano se sentará en el banquillo de los acusados en Pontevedra con varios familiares por la agresión a un abogado y a seis guardias civiles en el exterior de los juzgados de Tui.