29 de mayo de 2019
29.05.2019

Un cambadés acepta 3 años de cárcel por una tonelada de cocaína intervenida hace 18 años

Integrante del clan de "Los Alvaritos" cumplió 12 años de prisión en Brasil por otro delito -Fue extraditado para responder por el alijo del yate "Kalyl"

29.05.2019 | 01:17

Un narco cambadés, integrante del clan de "Los Alvaritos", ha aceptado 3 años de prisión por una tonelada de cocaína interceptada en el Atlántico cuando se transbordaba del barco nodriza brasileño Marimar II al yate Kalyl, propiedad de la organización arousana, en marzo de 2001. Fue una de las primeras operaciones contra el gran tráfico marítimo de cocaína dirigida por el entonces juez de Vilagarcía, José Antonio Vázquez Taín, y constituyó un gran éxito al caer el buque nodriza y el barco que iba a recoger la droga en manos del Servicio de Vigilancia Aduanera en un abordaje cerca de Canarias.

Han tenido que pasar 18 años para que la Audiencia Nacional pudiera llevar a juicio al procesado, pues primero estuvo fugado de la Justicia y después fue detenido y condenado en Brasil por otro delito, por el que tuvo que cumplir 12 años de prisión. Aunque su extradición se solicitó ya en el año 2014, hasta el pasado 7 de septiembre Brasil no entregó al narco, hermano de uno de los cabecillas de la organización desarticulada en 2001.

El juicio estaba previsto para el pasado mes de febrero, pero un acuerdo de conformidad con la Fiscalía Antidroga evitó la celebración de la vista oral en la Audiencia Nacional. El Ministerio Público aplicó las atenuantes de dilaciones indebidas, dado el tiempo transcurrido desde que fue detenido en relación con el alijo del Kalyl y rebajó a 3 años la pena de prisión, a la que sumó una multa de 1,4 millones de euros, que no pagará al declararse insolvente.

El procesado, por su parte, se confesó autor de un delito de tráfico de drogas a gran escala, y admitió formar parte de un entramado criminal con vocación de persistencia en el tiempo que venía dedicándose en aquel momento al transporte de grandes cantidads de cocaína en embarcaciones desde Sudamérica a España para su posterior distribución en toda Europa.

La función del cambadés, según la sentencia de la Audiencia Nacional era advertir de los posibles controles o vigilancias policiales, así como contratar a la tripulación de las embarcaciones. Precisamente en una conversación telefónica que mantiene con su hermano Álvaro le da cuenta de las gestiones que realizaba "en orden a contratar algún tripulante" para el Kalyl.

Toda la tripulación brasileña del pesquero nodriza Marimar II aprovechó su puesta en libertad para fugarse, como también hizo el cabecilla del grupo arousano. El jefe del clan cambadés de los "Alvaritos", Álvaro Fernández Rodríguez, "El cojo", fue apresado en 2006 en un velero cuando cruzaba en solitario el Atlántico desde el Caribe hacia Galicia.

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