Un jurado popular de Palma de Mallorca declaró ayer por la tarde culpable de asesinato y robo con violencia a Steven G.Z., el principal acusado de la muerte del joven de origen ponteareano Santiago Garrido, de 23 años, al que propinó un botellazo en la cabeza y luego le robó su teléfono móvil en la Nochebuena de 2017 en Ibiza.

Por otra parte, el tribunal popular ha absuelto del crimen y del robo al segundo sospechoso, Carlos Guillermo P.H., por falta de pruebas, y sólo lo considera autor de un delito leve de lesiones. Por ello, el magistrado presidente le dejó en libertad -se encontraba en prisión provisional por este caso- ayer mismo y levantó las medidas cautelares que pessaban contra él.

El fiscal y la acusación particular solicitan una condena de 24 años de cárcel para Steven G.Z., quien se mostró desafiante al final de la sesión e incluso se encaró a los miembros del jurado diciéndoles: "¡Quieren buscar al culpable, búsquenlo bien, payasos!". También camino al furgón policial, el muchacho se quejó: "Siempre la pagan conmigo". La Fiscalía ha mantenido su petición de indemnización de 250.000 euros para la familia de la víctima. Por su parte, la abogada defensora de Steven G.Z. pidió la pena mínima por asesinato y robo con violencia.

El fiscal reclamó una multa de dos meses a razón de diez euros diarios para el segundo encausado, Carlos Guillermo P.H., por un delito leve de lesiones, después de que el jurado lo absolviera de asesinato y de robo por unanimidad "por pruebas insuficientes" y porque no pudo prever la muerte de Santiago Garrido. Al ser exculpado de estos graves cargos, el magistrado lo dejó libre.

El tribunal popular rechazó por unanimidad la petición de indulto para Steven G.Z. El acusado pegó un botellazo en la cabeza a la víctima sin que pudiera defenderse. Luego, le robó el teléfono móvil. El perjudicado acudió herido a su casa y, horas después, falleció en la cama debido a las graves lesiones craneales y a la hemorragia interna que sufrió.

El jurado tuvo en cuenta para emitir su veredicto de culpabilidad el informe de la forense, que no apreciara signos de defensa en el cadáver de Santiago Garrido, el testimonio de uno de los testigos presenciales del botellazo, la geolocalización del teléfono móvil de la víctima y las cámaras de seguridad. Además, el tribunal popular considera que Steven había bebido alcohol y había consumido drogas esa noche, pero no tenía seriamente afectadas sus capacidades mentales, por lo que era consciente de sus acto

Según las investigaciones de los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional de la comisaría de Ibiza, los dos acusados forman parte de una banda de jóvenes de origen latinoamericano que se autodenominaban Los Guasones.

El fallecido llegó a su domicilio el día 25 de diciembre con heridas en la cara y en las manos. Cuando su familia fue a despertarle para la comida del día de Navidad, no tenía constantes vitales. Los forenses detectaron lesiones que no tenían apariencia de ser fortuitas.

Ahora el presidente del tribunal dictará sentencia en los próximos días.