Joaquín V. F., el masajista de Nigrán detenido en marzo de 2017 acusado de abusos sexuales ha sido condenado en Vigo a 23 meses multa -a razón de 8 euros diarios- y a un año de alejamiento de la víctima.

La jueza considera probado que la denunciante acudió a su consulta para un masaje en la espalda cuando el masajista pricedió a tocarle con ánimo libidinoso los pechos de forma reiterada, al tiempo que respiraba con profundidad cerca de la cara de la víctima, a la que pilló por sorpresa y fue incapaz de reaccionar hasta que poco después el acusado dio por finalizado el masaje. La Fiscalía solicitaba dos años de prisión y tres años de alejamiento de la víctima.

La detención por estos hechos fue realizada por la Guardia Civil. Tras pasar a disposición judicial, el hombre quedó en libertad provisional. El magistrado lo mantuvo en calidad de investigado, imponiéndole como medida cautelar la obligación de comparecer cada 15 días en los juzgados. Según informaron entonces fuentes cercanas al caso, negó la autoría de los hechos ante el magistrado y alegó que había sido un masaje terapéutico sin connotaciones sexuales. Al salir de los juzgados, afirmaba que era "inocente".

En abril de 2016 ya fue detenido tras la denuncia de otra clienta, a la que después se sumarían al menos tres mujeres más. Ese caso acabó en el Juzgado de Instrucción 5 de Vigo, que sobreseyó provisionalmente la causa. Sin embargo, cuatro mujeres que habían denunciado presentaron recurso de reforma -y subsidiario de apelación-, que todavía no fue resuelto.