05 de febrero de 2019
05.02.2019
Comparecencia

El dueño de la finca de Totalán: "Jamás pensé que por ahí cabía un niño, jamás me lo voy a perdonar"

Los abogados del propietario del terreno creen que de haber responsabilidad penal sería del pocero

05.02.2019 | 12:17
El dueño de la finca de Totalán: "Jamás pensé que por ahí cabía un niño, jamás me lo voy a perdonar"

David Serrano, propietario de la finca en la que se construyó irregularmente el pozo de Totalán en el que murió Julen, ha asegurado esta mañana que en el momento en el que ocurrieron los hechos el agujero estaba tapado con dos bloques de hormigón y que había advertido de su presencia a sus invitados.

Serrano, que ha comparecido ante los medios en compañía de sus abogados, ha relatado que tras los trabajos de prospección del pozo quedó abierto y que sobre la 13.00 horas de ese domingo lo tapó pensando que alguien podía hacerse daño al meter el pie en el agujero, pero nunca que el crío podía caer: "Jamás pensé que podía caber un niño, jamás me lo voy a perdonar".

Serrano ha recordado que la prospección se encontraba al fondo de la parcela en forma de L y que su intención era cubrirla con un muro de contención del talud que iba a construir con pequeñas estructuras como las que usó para tapar el pozo de forma provisional: "Escuché unos gritos y supe que el niño había desaparecido. Desde ese día todo me da igual". Serrano ha abandonado apresuradamente la rueda de prensa roto por la emoción. "Ha sido Julen, pero podría haber sido mi niña chiquita de dos años", ha concluido.

Por su parte, sus abogados, del despacho Lawbird, creen en la hipótesis de que el niño pudo " escurrirse" entre los dos bloques. "No es un accidente que se pueda prevenir, no es previsible, es imposible que David lo pudiera predecir", ha insistido Antonio Flores.

Sin embargo, la mayor parte de su intervención ha sido para señalar al pocero que perforó el pozo el pasado mes de diciembre como el responsable de lo ocurrido. Aunque los letrados han dicho que no les consta que todavía haya investigados por el trágico suceso y que consideran que se trató de un fatídico accidente, han precisado que "la única responsabilidad penal, si la hubierse, sería del pocero".

A pesar de reconocer que su cliente no contaba con los permisos para realizar los trabajos que se realizaban en la parcela (movimientos de tierra y zanja) y que era conocedor de que era necesario un permiso para realizar el pozo, han precisado que su cliente "se encomendó" a un profesional muy conocido en la zona y que este le dijo que lo tenía todo en regla.

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