07 de julio de 2015
07.07.2015
Una localidad conmocionada por un trágico suceso

La juez decreta prisión para el presunto autor del crimen de su expareja y del novio en Arbo

"Yo no realicé los disparos, soy totalmente inocente", alega Arturo Domínguez, cuyo abogado sostiene que contra su cliente solo hay sospechas y "ni una sola prueba" - El imputado, que se mostró tranquilo, declaró durante tres horas

07.07.2015 | 01:56

El presunto autor del doble crimen de Arbo, Arturo Domínguez Sebastiá, de 37 años de edad y vecino de Padrenda (Ourense), ingresó ayer por la tarde en la cárcel pontevedresa de A Lama tras prestar declaración durante tres horas ante la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Ponteareas, un interrogatorio durante el cual, como ya hiciera de forma previa ante la Guardia Civil, se declaró "totalmente inocente". La magistrada decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza para el imputado, expareja de Beatriz Rodríguez Mariño, la mujer fallecida a tiros junto al que era su actual novio, Sergio Rodríguez Fernández.

Finalizado el interrogatorio, el abogado del imputado, Miguel Meleiro, aseguraba que contra su defendido sólo hay conjeturas. "Todo son sospechas, no hay nada, no hay ninguna prueba...", indicó el letrado, quien había solicitado la puesta en libertad de su cliente en la comparecencia. Pero la magistrada, a la vista de los indicios existentes contra Arturo Domínguez y de los informes que le presentaron los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil, emitió un auto decretando el ingreso en prisión provisional del sospechoso, imputándole dos delitos de homicidio/asesinato, dado que la calificación está pendiente de determinar.

Desde su arresto el pasado viernes por la noche hasta su puesta a disposición judicial ayer por la mañana, el mismo día en que se agotaba el plazo máximo de 72 horas de arresto que permite la ley, los agentes, entre otras diligencias que no trascendieron, registraron la casa del imputado en Padrenda y revisaron también las escopetas y cartuchos que tenía en su poder -Arturo Domínguez es muy aficionado a la caza-. También se le realizó la prueba de la parafina, un análisis que en las investigaciones criminales se utiliza para averiguar si hay restos de pólvora en las manos o en la ropa de un sospechoso.

Familiares

Domínguez Sebastiá llegó a los juzgados ponteareanos minutos después de las once de la mañana en un vehículo de la Guardia Civil y fue trasladado a los calabozos con la cara tapada. Una vez dentro del edificio judicial, pudo saludar brevemente a familiares que acudieron a verle -dos hermanos y un sobrino- y no fue hasta la una del mediodía cuando fue llevado a la sala de vistas para declarar ante la juez. Según las fuentes consultadas, el imputado se mostró en todo momento con entereza y, al igual que ocurrió durante las horas posteriores a su detención, estuvo muy tranquilo, sin venirse abajo durante el largo interrogatorio al que fue sometido. Respondió a todas las preguntas que le formularon e indicó en distintas ocasiones que él no era el autor del crimen. "Yo no realicé los disparos, no quería hacerle daño a Beatriz, no había mala relación... Soy totalmente inocente", fueron algunas de las respuestas de Arturo, según informaron personas cercanas.

Una de las cuestiones claves que habrá que determinar durante la instrucción judicial es cómo se cometió el crimen. Si existió premeditación -lo que apuntaría a una calificación de delito de asesinato- o si supuestamente el sospechoso seguía a su expareja y, al encontrarla en el coche con el actual novio, habría actuado sin que hubiese una planificación previa -lo que podría ser homicidio-. En todo caso, aunque las investigaciones siguen siendo secretas, todas las hipótesis conducen a que el doble crimen se habría preparado con antelación.

Sin escapatoria

El crimen de Beatriz y Sergio se cometió en un lugar adentrado del Monte de A Telleira de Arbo, entre las 00.30 y las 06.00 horas de la madruga del pasado viernes, y la pareja no tuvo posibilidad de huir de su supuesto agresor o agresores. La pista asfaltada que entra a este monte es muy estrecha y termina en la parte alta de un barranco de unos 50 metros de altura. Para salir, la única posibilidad es dar la vuelta con el coche, si ningún vehículo te corta el paso. El vehículo de Sergio estaba metido en una pista de tierra, que sube de forma empinada y que también remata en el monte. La pareja estaba en un momento de intimidad cuando fue sorprendida. Sin escapatoria, les dispararon terminando con su vida. Los cuerpos fueron encontrados a ultima hora del viernes, después de una intensa búsqueda tras horas sin noticias de ambos.

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