Las dos mujeres chinas asesinadas en un piso de Pontevedra en 2009 fallecieron con un día de diferencia, según los forenses que declararon ayer. La vista oral concluyó a primera hora de la tarde, manteniendo la Fiscalía una petición de condena de 28 años de prisión para Hai Zhang, como presunto autor de dos delitos de homicidio. El jurado popular que debe determinar la culpabilidad o inocencia del único encausado empezó ayer su deliberación.

Los forenses explicaron que la primera de las víctimas, Guan Qu, falleció "por sofocación", al tapar sus vías respiratorias. Su cadáver, que apareció amordazado y atado de muñecas y tobillos con cinta de embalar, presentaba signos de "evidente lucha", afirmaron los peritos. La víctima fue reducida por "al menos dos personas", que desarrollaron la fuerza suficiente para sujetarla, amordazarla y golpearla en varias partes de la cabeza.

En el caso de Guang Qu, los peritos determinaron que la muerte se produjo entre la tarde del 26 de abril y el día 27, mientras que su compañera de piso, Kung Zun, falleció entre las 20.00 horas del sábado 25 y las 20.00 horas del domingo 26. Con estas pruebas científicas, las pruebas de las llamadas telefónicas y mensajes realizados en esas fechas, y varios testigos el fiscal llega a la conclusión de que los asesinatos se produjeron el día 26. El fiscal pide para el acusado, cuya huella dactilar apareció en la casa, 28 años de prisión. Otro de los imputados logró huir a China, que ha denegado su extradición.