La primera mujer marroquí que se divorció en Galicia subrayó ayer ante el tribunal de la Audiencia Provincial de A Coruña que su exmarido tenía "todo preparado" para asesinarla a ella y a los cuatro hijos que tienen en común. De hecho, cree que en cuanto salga de prisión, donde se encuentra desde que la atacó, en abril de 2013, volverá a intentarlo. "Es la idea que tiene en su cabeza. Dice que quiere acabar con todo y que después se suicida o va a la cárcel, que eso le da igual", afirmó la víctima, al tiempo que recalcó que el dueño de la casa en la que trabaja le salvó la vida. "Si no fuera por mi jefe yo no estoy aquí", destacó durante la declaración que prestó ayer en el juicio.

El procesado, que tenía orden de alejamiento en vigor y para quien el fiscal pide 14 años de cárcel por un delito de allanamiento de morada para cometer un asesinato en grado de tentativa, negó los hechos.