Estaba previsto que los forenses declarasen ayer en la Sección Quinta de la Audiencia en Vigo, pero el juicio por la muerte de Cristina González Sacau a manos de su exmarido, Francisco Álvarez Martínez, se alargó más de lo esperado y tan solo dio tiempo a que continuasen las declaraciones de los distintos policías que intervinieron en el caso, una testigo y las dos hermanas de la fallecida, que arrojaron nuevos datos desconocidos sobre el caso, como que la fallecida se sentía "vigilada" por su exmarido tras el divorcio pero que nunca le llegó a tener "miedo de él" .

La primera de las hermanas de la víctima en declarar, que es la que ahora tiene la custodia legal de los dos hijos que tuvo el matrimonio, afirmó que Cristina era "alegre", que "amaba la vida" y que "siempre se preocupaba mucho por los demás". Tanto ella como la otra hermana, coincidieron a la hora de decir que Francisco era un hombre "reservado" e "introvertido". Sin embargo, también indicó que el acusado "la controlaba" y "vigilaba". "Cuando ella llevaba a los niños al colegio o se iban a la playa, en ocasiones él estaba cerca, como vigilándola", explicó una de las hermanas, que subrayó que no se podían dar "tantas casualidades" y que Cristina así se lo había contado.

Sobre este tema, las dos declararon que la víctima "nunca tuvo miedo" de Francisco Álvarez, pero que sí "le molestaba" que la observase.

Sobre la teoría de los guantes, que el acusado defiende que los usa para trabajar -en el galpón de la casa en la que vivían y que la víctima le dejaba usar para su trabajo cuando se divorciaron-, la otra de las hermanas indicó que nunca lo vio usándolos, ni siquiera cuando hizo unas obras en su casa. Por otro lado, tan solo se encontró un listón de madera en el galpón cuando pudo acudir a la casa tras el crimen y no varios domo dijo el acusado.

Muestras de arrepentimiento

Según la hermana que tiene la custodia de los hijos del acusado y la víctima, ni Francisco Álvarez, que "no mostró arrepentimiento alguno", ni su familia se preocuparon por los menores y "eso jode muchísimo". "Somos seis en casa con ellos y pasamos dificultades, pero mientras su tía viva a esos pequeños no les va a faltar de nada".

El abogado defensor trasladó de parte del acusado las "gracias" durante la declaración. La respuesta de la hermana de Cristina fue rotunda: "Me da exactamente igual. Lo que ha hecho no se hace. Ha matado a una madre, a un hermana y ha dejado a sus hijos sin madre".