Un año y medio de cárcel y la inhabilitación para ejercer su profesión durante seis años. Es la condena que impuso la titular del Juzgado de lo Penal número 5 de A Coruña al socorrista y a la monitora que se hicieron cargo de la clase de natación del colegio Liceo la Paz en la que falleció Diego Novo, de 4 años. La juez absolvió al resto de imputados en el caso -socorrista, jefe de estudios, director técnico y propietarios-, ya que atribuye la muerte del menor a la "desatención" de los sentenciados, a los que acusa de "vulnerar" las normas de actuación en la piscina establecidas por el centro.

El fallo sostiene que Diego se "escabulló" del grupo de 13 alumnos de entre 3 y 4 años que ese día formaban parte de la clase, que se impartía en horario lectivo como actividad complementaria a Educación Física, debido a la "defectuosa vigilancia" del socorrista y la monitora. El pequeño, según la sentencia, fue de los primeros en salir del agua al término de la clase y se dirigió, descalzo y sin burbuja, al vestuario masculino. Después, atravesó un pasillo hasta el vestuario femenino, donde fue visto por una profesora de apoyo de su grupo, que fue la última persona que lo vio con vida.

La maestra le indicó que debía ponerse las chanclas y vio cómo Diego iba al servicio del vestuario femenino. La testigo estuvo en la puerta de las instalaciones, pero, según el fallo, el niño volvió a recorrer el camino a la inversa. Es decir, regresó por el pasillo hasta el vestuario masculino, cuya puerta carecía de vigilancia, y accedió al recinto de la piscina. El socorrista y la monitora, en ese momento, perdieron "totalmente de vista el vaso", ya que el procesado entró en el vestuario femenino con el resto del grupo para poner las duchas; y la imputada, estaba con otro menor que se quedó rezagado.

La juez recalca que los condenados incumplieron el protocolo de actuación, ya que el día de los hechos el socorrista impartió la clase -la monitora titular se ausentó por motivos personales- cuando el protocolo establecía que tenía que haberla asumido la sentenciada, la monitora de apoyo que estaba libre.

La piscina contaba con las condiciones de seguridad "exigidas por la legislación vigente en el momento de los hechos y por las vigentes en la actualidad". La sentencia incide en que la muerte de Diego fue debida a la falta de control del socorrista y de la monitora y exime de responsabilidad al resto de imputados. La sentencia dice que es imposible determinar el tiempo que el niño estuvo fuera del agua.