Un caso "entre un millón". Éstas palabras fueron pronunciadas ayer por la fiscal en el juicio contra el acusado de violar y robar a su tía septuagenaria en 2007 en Canido (Vigo). El ADN identificado en los restos de esperma hallados en el cuerpo, el camisón y la ropa de cama de la víctima fue lo que permitió llegar a Luis B.S., pero esta prueba, clave y esclarecedora en la mayoría de las investigaciones, no lo es tanto en este asunto porque el procesado tiene un hermano gemelo univitelino con el que comparte idéntico perfil genético. Para el Ministerio Público, sin embargo, "no hay duda" de que fue el imputado quién agredió sexualmente a la mujer, y ello, más allá del ADN, por los "indicios periféricos" que para esta acusación son esclarecedores. La defensa, al contrario, pide la libre absolución y el acusado, en su derecho a la última palabra, insistió en que él no fue el autor de la violación. "Soy totalmente inocente en este caso por el que se me está juzgando", alegó.

Luis B.S. fue condenado en octubre del pasado año por la Audiencia viguesa a 19 años de cárcel por violar a una octogenaria vecina suya. Este asunto ocurrió tres años después del de su tía, pero fue el que lo relacionó con la violación de su familiar gracias al ADN. En aquel caso sobre el que ya pesa sentencia -aunque está recurrida ante el Tribunal Supremo- se volvieron a sembrar las mismas dudas sobre que él y su gemelo tenían idéntico perfil genético, pero entonces se contaba también con una huella dactilar, que lo identificaba sin dudas.

En el caso de la violación a su tía, ocurrida en la caravana donde ella vivía, no se encontraron huellas. Pero la fiscal afirma que hay indicios que apuntan a Luis B.S. y no a su hermano pese a las dudas que la defensa quiere sembrar sobre el ADN: vivía cerca de la casa de la víctima, es descubierto tras la violación a la octogenaria -unos hechos de similar modus operandi- y el propio acusado reconoció en Instrucción -no lo hizo en el juicio- que podría haber semen suyo en la bata de la víctima porque había dormido en la caravana con su mujer. La Fiscalía destacó la gravedad de los hechos y las secuelas de la víctima, que tenía 74 años al tiempo de la agresión. "A su edad, algo así es insuperable", afirmó.

Por su parte, la defensa hizo hincapié en la falta de identificación por parte de la víctima, en que el ADN de su cliente es idéntico al de su hermano y en que se presentaron pruebas de que la mañana de los hechos, el 2 de mayo de 2007, el acusado fue a trabajar. Un compañero de trabajo apoyó en el juicio su coartada y la Fiscalía pide que se le abra proceso por falso testimonio.

El Ministerio Público solicita para Luis B.S. una condena de 19 años de prisión por los delitos de agresión sexual, allanamiento de morada y robo con violencia e intimidación, en los que se aplicaría la agravante de disfraz, ya que cubría su rostro; además, demanda indemnización de 20.000 euros por daños morales. La defensa demandó la absolución. El juicio quedó visto para sentencia.