La dueña de un geriátrico de Outes (A Coruña) acusada, junto con su marido e hijo, de estafa, niega haberse aprovechado de la "debilidad mental" y "dependencia emocional y económica" de los ancianos a su cargo para obtener bienes inmuebles y afirma que las cesiones se realizaron "para pagar los servicios" de la residencia. Al juicio se llevan cuatro casos en los que los ancianos cedían bienes a la propietaria del centro en el que residían. La Fiscalía pide prisión.