29 de septiembre de 2010
29.09.2010

Un vigués lleva al banquillo a su ex mujer al acusarla de denunciar en falso que la maltrató y abusó de su hija

El fiscal pide la absolución para la mujer, a la que un juzgado retiró este verano la custodia de la menor

29.09.2010 | 08:30

Dos años de prisión, multas que suman casi 400.000 euros y 100.000 euros de indemnización. Ésta es la pena a la que se enfrenta una mujer a la que su ex esposo acusa de presentar denuncias falsas contra él, en las que lo acusó de maltrato y robo hacia ella así como de abusar de la hija que tienen en común. El abogado del marido, que ejerce la acusación particular, afirmó en el juicio que todas las demandas fueron archivadas y que la imputada las presentó con un fin "espurio": influir en el proceso de Familia en el que estaba la pareja a raíz de la separación y apartar a la menor del padre. El fiscal, sin embargo, pide la absolución al sostener que la mujer no actuó de forma temeraria al formular las denuncias y que, en el caso de los abusos, llegó a haber una denuncia del ministerio público contra el progenitor.
El proceso penal que desembocó en el juicio de ayer en Vigo no es el único en el que está inmerso este extinto matrimonio. Y es que en un auto del Juzgado de Primera Instancia 5 –especializado en Familia– dictado el 15 de julio, la juez retiró la custodia de la menor a la madre, un hecho que salió a relucir en la vista: la magistrada exponía en ese auto que el régimen de visitas del padre no se cumplía por las trabas que ponía la mujer y resolvía la conveniencia de apartar a la menor de la influencia materna por la manipulación a la que sometía a la niña. Así, se confío temporalmente la tutela a la Administración y la pequeña está en un centro de menores.
El juicio de ayer se centró en tres denuncias de la mujer contra su marido: una por supuesto maltrato en la Nochevieja de 2001, otra por el robo de un reloj y de mantelería de la casa y la última en la que acusaba a su ex esposo de abusar sexualmente de su hija. Todas fueron archivadas. La acusación particular insistió en que la mujer las presentó a sabiendas de que eran falsas –algo que no comparte la Fiscalía– y coincidiendo con los procesos que había en el juzgado de Familia relativos a la custodia y régimen de visitas de la menor.
En el juicio declararon cuatro hermanos de la acusada, que apoyaron a la mujer y señalaron que todo lo que denunció era cierto. También testificaron un pediatra y una médico –testigos de la defensa–, que aseguraron que vieron indicios de abusos en la niña. Sin embargo, el esposo negó las acusaciones y la forense señaló que había "lesiones inespecíficas", pero que nunca hubo pruebas de abusos. Esta profesional y otros dos peritos explicaron que la mujer sufre un trastorno obsesivo que provoca que tuviese la creencia de que todo lo que denunciaba era cierto, algo en lo que también se basó el fiscal para solicitar la absolución.

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