Dos agentes de la Policía Nacional de servicio que realizaban un seguimiento con motivo de una investigación secreta resultaron ayer heridos graves al precipitarse el vehículo camuflado en el que viajaban por un viaducto de 25 metros de altura en la confluencia de la AP-9 con la A-55 a la altura de Atios (Porriño). Los efectivos policiales, desplazados desde Madrid, pudieron salir por su propio pie del turismo y llamar al 112 para pedir ayuda e indicar la zona en la que se encontraban.

Los agentes, J.A.M.A., de 26 años, e I.M.M., de 29 años y conductor del coche, que se encuentran fuera de peligro, pertenecen a la Unidad Central de Delitos Especiales y Violentos (UDEV) y estaban desplazados en Galicia para realizar una investigación. Ayer por la mañana se encontraban haciendo un seguimiento cuando, en torno a las 10.55 horas, el coche camuflado en el que viajaban, un Fiat Stilo, se salió de la vía en una pronunciada curva que hay en la autopista AP-9 para incorporarse a la A-55.

El vehículo salió disparado, colisionó contra una torreta de alta tensión y se precipitó desde un viaducto de una altura de unos 25 metros. El cable del tendido eléctrico amortiguó en parte la caída, pero el turismo quedó totalmente destrozado debido al siniestro.

A pesar de la aparatosidad del accidente, los dos policías lograron salir del vehículo por su propio pie y uno de ellos llamó por teléfono al servicio 112 e informó de que eran policías, que acababan de sufrir un accidente y que necesitaban ayuda. El agente dijo que no conocía exactamente la zona en la que estaban, pero indicó que cuando sufrieron el siniestro circulaban por la autopista y que se habían precipitado por un viaducto.

Con estas indicaciones, se movilizó a los servicios de emergencia y hasta el lugar se trasladaron la Guardia Civil de Tráfico, patrullas de la Policía Nacional y de la Policía Local y Protección Civil de Porriño.

Los agentes fueron evacuados en estado grave, aunque conscientes, al Meixoeiro, donde J.A.M.A. ingresó con traumatismo torácico y su compañero I.M.M. con traumatismo maxilofacial. Después fueron derivados a Povisa, donde están ingresados, aunque su vida no corre peligro.

Agentes de Seguridad Ciudadana de la comisaría viguesa acudieron a Atios para hacerse cargo de la documentación y las armas que llevaban los agentes. El grupo para el que trabajan se desplaza de forma esporádica a Galicia para realizar investigaciones policiales. Entre los casos que llevan está el de la joven Déborah.