La Guardia Civil busca desde ayer a dos encapuchados que en la madrugada del miércoles entraron en un restaurante del concello ourensano de Castro Caldelas, maniataron al propietario, encañonaron a su mujer y sustrajeron del interior de su vivienda 2.200 euros y una escopeta propiedad del dueño del establecimiento.

Dos individuos al parecer extranjeros, por ahora no identificados, armados con una pistola y una escopeta, entraron a las 04.15 horas en el restaurante "Quiroga", un conocido local de comidas de la comarca de la Ribeira Sacra. Según informó ayer la Guardia Civil de Ourense, los dos asaltantes accedieron al inmueble tras disparar contra la puerta del local y amenazar al dueño con seguir disparando y entrar por la fuerza si no les abría por las buenas.

El restaurante ocupa la planta baja del inmueble y la familia reside en el piso superior, donde el matrimonio dormía cuando oyeron ruido y voces en la puerta de su restaurante. Juan R.F., de 52 años, y Purificación Y.F., de 46, guardan en su vivienda una escopeta de caza con la que el marido intentó disuadir a las personas que estaban intentando entrar en este establecimiento familiar.

Relato

Según el relato del dueño, los asaltantes, desde fuera, "me decían que abriera la puerta por mi propio bien y, como no accedí a la primera, dispararon a la cerradura". Fue entonces, para evitar más disparos, cuando Juan decidió abrir la puerta del local y enfrentarse con los dos desconocidos, que llevaban la cara cubierta con pasamontañas y vestían ropa oscura. Una vez dentro, lo amenazaron de muerte con la escopeta y la pistola y lo obligaron a subir las escaleras hacia donde estaba su mujer esperando.

De nuevo en el dormitorio, los hombres maniataron a Juan y los encañonaron a él y a su mujer, a la que obligaron a entregarles el dinero que tenían en efectivo en el domicilio, 2.200 euros.

Tras lograr el dinero y la escopeta de Juan, encerraron al matrimonio en una habitación y huyeron. Las víctimas del atraco no sufrieron daños y una vez que oyeron salir a los atracadores, llamaron a la Guardia Civil para contar lo sucedido, sin que por ahora se haya localizado a los dos asaltantes, que, por el acento, podrían ser del Este, según el dueño.