Segundo joven agente de la Policía Nacional que muere en Madrid en lo que va de año en una persecución. César Casqueiro Abad, un policía en prácticas de 29 años, falleció debido a un accidente de tráfico provocado por las personas a quienes perseguía junto a otros tres compañeros, heridos leves en el suceso.

Los hechos sucedieron a las tres de la pasada madrugada, cuando Casqueiro realizaba una patrulla de vigilancia rutinaria junto a sus compañeros de la comisaría de Carabanchel, donde trabajaba en prácticas desde el 3 de enero.

Los agentes detectaron la presencia de un vehículo sospechoso al que comenzaron a seguir camuflados. Iniciaron un discreto seguimiento que, al ser detectado por los ocupantes del otro coche, originó una persecución en la que los policías instaron a los sospechosos a detenerse mediante señales acústicas y luminosas. El vehículo perseguido, en lugar de frenar, apagó las luces y circuló de forma temeraria, saltándose semáforos e invadiendo aceras.

A la llegada a la Avenida de los Poblados, los sospechosos frenaron en el carril izquierdo. El coche policial se situó a su derecha, momento aprovechado por los perseguidos para girar y abalanzarse sobre los policías, provocando que perdiera el control y diese una vuelta de campana. Debido al incidente y de un impacto contra las vallas laterales de la calzada, el agente Casqueiro sufrió dos heridas abiertas en el tórax y el abdomen que provocaron su muerte. Los sospechosos huyeron.