El juicio por el crimen del "Dickens" se verá por la Ley del Jurado y durará toda una semana. Por el estrado pasarán una treintena de testigos y peritos entre los que figuran porteros y clientes del local, el hermano de la víctima que le acompañaba cuando fue apuñalado y los dos amigos del acusado que fueron imputados inicialmente por los hechos. Entre los expertos declararán agentes de la Policía Local, efectivos de la Policía Científica de la Policía Nacional y los forenses.

El fiscal pide 14 años de cárcel pro homicidio para Jorge P.A., al que considera autor de las 6 puñaladas que acabaron con la vida de Javier Amorín, y 360.000 euros como indemnización para su familia.

La acusación particular eleva la pena a 25 años, por considerar que se trató de un asesinato, y estima que el acusado no fue el único autor, por lo que solicita penas similares para los dos amigos que le acompañaban, aunque la juez instructora sobreseyó el caso contra ellos.

El abogado defensor sostiene que Jorge actuó "en legítima defensa", pues la víctima rompió un vaso en la cara de su hermano Ángel. Considera que hay que mostró arrepentimiento y reconoció los hechos.