Agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de Galicia (Udyco) procedieron ayer a la detención de cinco personas, todas ellas pertenecientes a la misma familia de Vilanova de Arousa, como presuntos autores de un delito de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico. El cabecilla del clan familiar sería el joven de 32 años Miguel Ángel Fontán Portas, vecino de San Miguel de Deiro (Vilanova), y que ya fue detenido en febrero de 2006 en una de las operaciones relacionadas con la actual.

Bautizada con el nombre de "Chipirón", la operación de-

sarrollada ayer por los agentes del Cuerpo Nacional de Policía es la tercera fase de otras dos en las que se detuvo a un total de quince personas y que, en su momento, se denominaron "Pila" y "Sepia". Junto a Fontán Portas fueron detenidos su compañera sentimental S.N.G., de 29 años, su hermana L.F.P., de 27; su hermano J.F.P., de 25; y la madre del joven C.P.G., de 51 años. Todos ellos pasaron ayer a disposición judicial, quedando en libertad con cargos las tres mujeres, mientras los otros dos continuaban declarando al cierre de esta edición ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Vilagarcía.

Según fuentes de la investigación, los cinco miembros de la familia detenida ayer supuestamente procedieron al blanqueo de dinero procedente de la droga invirtiendo en propiedades inmobiliarias y en fincas. De hecho, se han intervenido siete propiedades en la comarca de O Salnés en las que se habría blanqueado, supuestamente, este dinero. En concreto, serían cinco fincas, un chalet y una nave industrial.

El inicio de esta operación se remonta a octubre de 2005, cuando se detuvo al joven de Vilanova Víctor García Paz, al que se le descubrió 1,5 millones de euros en su casa y se le incautaron varios vehículos de lujo. A su detención llevaron unos jóvenes vascos que habían sido interceptados con varios kilogramos de cocaína. La operación se bautizó como Pila.

En febrero del pasado año, se puso en marcha la segunda fase, denominada "Sepia", en la que se detuvo a 8 personas, la mayor parte de la misma familia, y en la que también se detuvo a Miguel Ángel Fontán Portas, quedando todos ellos libres con cargos.