Una pareja de turistas belgas han sido detenidos como presuntos autores de un delito de homicidio tras hallarse en la habitación que ocupaban, en un hotel de Santa Susanna, el cadáver de un bebé recién nacido. El cuerpo sin vida del niño fue encontrado el lunes por la tarde en el interior de una papelera de su habitación, donde también se hallaron toallas manchadas de sangre.

La Generalitat ha asumido la tutela de los tres hijos menores del matrimonio (de 1, 4 y 6 años), tras la detención de sus padres. La familia pasaba diez días de vacaciones en un apartamento reservado desde su país.

En principio, la Policía imputa un delito de homicidio a la pareja de turistas formada por Wim V., de 33 años, y Katrien H., de 32, aunque un portavoz de los Mossos dijo que todavía se desconocen los resultados de la autopsia, que deberá determinar si el fallecimiento del bebé es consecuencia de un aborto, si murió durante el parto o si falleció posteriormente por falta de atención médica.

La propia pareja fue la que requirió asistencia sanitaria para que la mujer fuera atendida de unas fuertes hemorragias vaginales, de manera que un médico se desplazó al hotel de Santa Susanna en el que se hospedaban. Pese a la insistencia del médico que la atendió, la mujer negó en todo momento que hubiera dado a luz o que hubiera sufrido un aborto o un parto prematuro.

Al mismo tiempo, el servicio del hotel encontró varias toallas empapadas de sangre en la habitación donde se alojaba la familia de turistas y en el interior de una papelera halló el cadáver del bebé. El padre permanece detenido y la mujer está ingresada en el Hospital de Calella.