Los narcos gallegos incluídos entre los delincuentes más buscados a nivel nacional e internacional, siguen activos en el negocio, a tenor de los indicios policiales. "Todos siguen dedicándose a lo mismo, es una fuente cómoda de ingresos, tienen los contactos, las infraestructuras necesarias... A nadie le gusta ir a prisión, que es donde deberían estar", indica el jefe del grupo de búsqueda de fugitivos.

"Consiguen zafarse del cerco policial haciendo una vida aparentemente normal, o simplemente viajando a países iberoamericanos en los que, con su patrimonio personal, pueden llevar una vida holgada y seguir dirigiendo sus actividades delictivas", añade.

El experto señala que obtienen cobertura "de las propias organizaciones a las que pertenecen o lideran, ya que el problema económico para ellos no existe, al amasar auténticas fortunas". Así, añade, "crean empresas que a la vez que les sirven de tapadera, les suelen aportar beneficios reales que sumar a los de sus actividades extras".

Los narcos huídos, según el responsable policial, evitan la ostentación y se convierten en "grises" durante sus estancias en España:"Viven en casas que exteriormente son normales, aunque dentro tengan todos los lujos". Por ninguno de ellos se ofrece recompensa económica, aunque en el caso del genocida Heim se primará con 230.000 euros a quien facilite su captura.