El vecino del ayuntamiento coruñés de O Pino, contra cuyo cadáver chocó un coche patrulla de la Guardia Civil de Tráfico en la carretera nacional N-547 que une Lugo y Santiago, habría sido arrollada por un vehículo cuyo conducto se dio a la fuga y que aún no ha sido localizado. El vehículo arrastró al hombre unos 500 metros. Los resultados de la autopsia desvelarán las causas exactas de la muerte.

Los hechos sucedieron en la madrugada del martes al miércoles. El fallecido, Ricardo Villar Vázquez, de 72 años de edad, acudió a ver un partido de fútbol a un bar, donde posteriormente jugó una partida de cartas. "Estábamos jugando, eran sobre las dos de la madrugada. En ese momento el señor estaba aquí y al marcharse la luz se fue", comentó uno de los compañeros de partida. Según explicó, al irse la luz, como consecuencia de la tormenta, el ahora fallecido decidió ir fuera a hacer sus necesidades: "El señor iba al servicio pero salió fuera y debió atropellarlo un coche".