Europa Press/Efe / LISBOA/LEÓN

Las llamas siguen un año más cubriendo de cenizas el paisaje portugués y en lo que va de año el fuego ha consumido 68.290 hectáreas, de las cuales 52.000 han sido arrasadas sólo en el mes de julio.

Unos 3.000 bomberos luchaban ayer contra 20 incendios que asolaban el país. El alza de las temperaturas agravó la situación, calificada por el ministro de Interior, Antonio Costa, "de extrema gravedad".

El fuego también causó ayer alarma en El Bierzo, en el límite con Galicia, donde se declaró un incendio en las inmediaciones As Médulas.

Unas 1.500 hectáreas de matorral y monte bajo han ardido en el incendio que afecta a la localidad de Pombriego, en León. Durante la noche del jueves el fuego llegó a aproximarse a esta localidad de 150 habitantes aunque finalmente no fue necesaria la evacuación de los vecinos. Otro de los pueblos en situación de peligro era Voces, cerca del paraje de Las Médulas, con varios yacimientos auríferos, y declarado Patrimonio de la Humanidad, aunque la zona protegida no ha sido afectada en ningún momento, según informaron ayer responsables de La Junta de Castilla y León.