Los familiares directos de Camilo Guerra Rodríguez, un empresario de 70 años oriundo de Avión, que fue secuestrado hace quince días en una jornada de pesca en México, donde tiene su residencia en el Distrito Federal, negocian el pago del rescate a sus captores con total hermetismo con el fin de que las negociaciones no trasciendan a la opinión pública, una actitud habitual en este tipo de sucesos.

La cantidad exigida por los raptores podría ser muy elevada, según fuentes cercanas a la familia, que sostienen que Camilo Guerra no destaca por poseer una gran fortuna, con lo que podrían surgir problemas a la hora de un acuerdo económico.

El mutismo de la familia era paralelo ayer al que se vivía en Amiudal, parroquia de Avión de la que es natural el secuestrado y en la que los vecinos se negaban a hacer cualquier tipo de manifestación al respecto.

Responsables de la Embajada de España en México también declinaron realizar declaraciones, ya que "cualquier dato que aportemos puede interferir en la investigación y en la negociación".

Camilo Guerra disfrutaba de una jornada de pesca en compañía de un grupo de emigrantes gallegos el día de su desaparición y éstos dieron cuenta de lo ocurrido a las autoridades.

Secuestros anteriores

Este secuetro se suma a otros dos ocurridos en los últimos tres meses entre la comunidad ourensana en el país mexicano. Aunque el más reciente fue el de un hombre natural de O Penedo (Avión), privado de libertad durante unas horas, el más angustioso es el que sigue teniendo en paradero desconocido, desde hace ya tres meses, a Avelino Vázquez. Este hombre, nacido en O Carballiño, continúa en manos de sus secuestradores y según fuentes oficiales en México, no hay novedades sobre el caso.

Avelino Vázquez fue secuestrado cuando regresaba a su casa de una comida.