Un adolescente de 15 años de edad y de nacionalidad francesa se convirtió ayer en el quinto joven que pierde la vida en las carreteras gallegas durante el fin de semana que acaba de concluir. Este trágico accidente de circulación se produjo en la autovía A-52, a la altura del municipio pontevedrés de Covelo, y en el mismo también resultaron heridos de gravedad dos hermanos de 15 y 19 años, ambos portugueses.

La madrugada del viernes para el sábado fue especialmente fatídica en la comunidad gallega debido a la muerte de dos jóvenes de 31 y 24 años de edad en O Grove al caer su todoterreno al mar y de otros dos chicos de 25 y 26 años en la localidad coruñesa de Betanzos al colisionar el coche en el que viajaban contra el porche de una vivienda. La tragedia se repitió ayer de nuevo y, en este caso, tuvo como escenario la A-52, la autovía que une O Porriño con Ourense, cuando un turismo con matrícula francesa se salió de la vía en el punto kilométrico 2,82, en Covelo, poco después de salir del túnel de A Cañiza.

El siniestro ocurrió en torno a las nueve de la mañana. Como consecuencia del mismo, según informaron ayer fuentes de la Guardia Civil de Tráfico de Pontevedra, el joven J.A.B.C., un francés de 15 años, falleció en el acto, mientras que H.M.A.P., de 19, y su hermano T.J.A.P., de 15, ambos portugueses, sufrieron lesiones de gravedad y fueron trasladados por ambulancias del 061 a un centro hospitalario.

Se da la circunstancia de que hace sólo unos días que en esa zona de la autovía se produjo otro accidente mortal al salirse de la carretera un vehículo y precipitarse posteriormente por un terraplén de unos diez metros de altura. En aquella ocasión, la víctima fue un joven portugués que tenía 31 años.

Otros siniestros

En el resto de España, como ya había ocurrido en la jornada del sábado, también se registraron varios accidentes mortales. Uno de los más graves tuvo lugar en la autovía A-62 (Burgos-Portugal), a la altura de Villamuriel, donde un hombre falleció calcinado al salirse de la carretera el turismo que conducía. Mientras, una niña y una mujer que viajaban en el vehículo sufrieron heridas graves, según informaron fuentes de Bomberos de Palencia.

Las mismas fuentes precisaron que el siniestro se produjo sobre las 12.30 horas, cuando el turismo, con matrícula portuguesa 32-HKM-75, sufrió una salida de vía por la derecha y se precipitó por un terraplén. La niña que viajaba en el vehículo salió despedida hacia el exterior, mientras que la mujer pudo ser rescatada a tiempo antes de que el coche se incendiaria.

El conductor del turismo no pudo ser rescatado y murió calcinado por el fuego, que se propagó por la zona del accidente y quemó en torno a dos hectáreas de rastrojo, añadieron las mismas fuentes.

En la jornada de ayer también fue significativo el elevado número de atropellos con víctimas. Cuatro personas murieron y nueve resultaron heridas de distinta gravedad en cinco arrollamientos ocurridos en Jaén, Gerona, Toledo, Madrid y Albacete.

Así, el conductor de una moto murió tras atropellar a un peatón y ser arrollado por un coche en Caldes de Malavella (Gerona).

En Toledo, un hombre de 38 años, de etnia gitana, murió al ser atropellado por un vehículo en el kilómetro 4,700 de la CM-4001, tras asistir a una boda. Seis horas después, un joven de 19 años murió en el Paseo de la Castellana de Madrid, a la altura de la plaza de Lima al ser arrollado por un turismo que se dio a la fuga.

Horas después, cinco personas resultaron heridas al arrollar una moto a un grupo de diez ciclistas, entre los que estaba Manolo Beltrán, del Discovery Channnel, cuando se entrenaban en la antigua N-323, en Jaén.