Arte
Los hermanos Quesada abren sus talleres en Gondomar para acercar el arte al público
Los artistas vigueses Marieta, Yayo y Bibi Quesada Legido invitan al público a descubrir sus obras en su refugio rural gallego

Marieta Quesada coloca un objeto en una de las mesas de exposición de la finca familiar, que este fin de semana abren al público. / FdV
Si alguna vez ha sentido la curiosidad por descubrir cómo es el taller de un artista, pasear entre lienzos, pinceles, tarros de pintura y toda suerte de materiales, y dejarse envolver por esa atmósfera de creación, Marieta, Yayo y Bibi Quesada Legido le brindan la oportunidad de vivirlo, ya que abren sus talleres al público este fin de semana -sábado y domingo de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.00 horas-. La decisión viene motivada por la buena acogida de la primera jornada de puertas abiertas, organizada hace dos fines de semana, en la que participaron alrededor de setenta visitantes. En esta segunda ocasión, podrán el foco en sus obras pictóricas.
Hace aproximadamente siete años y medio, los hermanos Quesada decidieron dejar atrás la ciudad para refugiarse en la tranquilidad del rural. Fue entonces cuando adquirieron y rehabilitaron una antigua propiedad en Vincios (Gondomar), justo al lado de la parroquia de Santa Mariña, un entorno que Marieta Quesada describe como «muy romántico y muy gallego».
En esta finca, situada en las proximidades del monte Galiñeiro y que mira al monte Alba, se encuentran desde entonces sus respectivas residencias y talleres, en los que cada uno desarrolla su propio universo artístico. Marieta Quesada se dedica a la pintura, la cerámica y la artesanía -pinta prácticamente sobre cualquier superficie-; su hermano Yayo desarrolla principalmente su trabajo pictórico, y Bibi realiza tapices. Los talleres estarán abiertos durante las visitas y serán ellos mismos quienes atiendan directamente al público.
«Una galería es un espacio de venta, como podría serlo para cualquier otro producto. En cambio, venir al estudio te acerca más al artista. Es una manera diferente de mostrar el arte y, para mí, más auténtica», opina Marieta Quesada.
Miembros de una de las sagas de artistas plásticos más destacadas de Galicia —son hijos del dibujante y pintor Fernando Quesada y de la pintora Ana Legido, y sobrinos de los también pintores Antonio Quesada y Xaime Quessada—, los tres artistas vigueses abren de nuevo las puertas de su finca, lo que constituye una oportunidad única para acercarse no solo a sus obras, sino también a los espacios donde nacen y se materializan.
En el caso de Marieta Quesada, la visita va más allá, ya que también abre las puertas de su casa, incorporando al recorrido su espacio más íntimo y personal. Se trata de una antigua propiedad restaurada que conserva diferentes espacios de trabajo y numerosos elementos intervenidos artísticamente. «La gente no solamente viene a ver mi estudio: viene a ver mi casa, donde duermo, donde cocino... Todo está pintado: las puertas, los muebles, las paredes», manifiesta.
«Visitar el estudio de un artista te acerca a él. Para mí, es una manera más auténtica de mostrar el arte»
La artista explica que la iniciativa de abrir las puertas de sus talleres nace con el propósito de acercar el arte al público y ofrecer una alternativa a los circuitos expositivos tradicionales, especialmente en un momento en el que las galerías de arte son cada vez más escasas. Sin embargo, reconoce que la respuesta a la primera convocatoria superó sus expectativas.
«Yo esperaba que viniera un grupo de amigos y poco más. Sin embargo, la actividad, difundida a través de FARO, atrajo a visitantes de distintos puntos no solo de la zona, sino también de otras provincias, como Ourense y Valladolid. Algunos asistentes llegaron durante sus vacaciones y se acercaron expresamente para conocer los estudios y contemplar las obras», subraya.

Aspecto de la casa principal de la finca de los hermanos Quesada. / FdV
Animados por el éxito de la iniciativa, los hermanos han decidido convertir la jornada de puertas abiertas en una cita anual en verano. «Sí, lo vamos a hacer todos los años. Algunos visitantes nos llegaron a comentarnos que intentarán organizar sus vacaciones para hacerlas coincidir con futuras ediciones de puertas abiertas», señala la artista.
Con esta iniciativa también pretenden facilitar el acceso a la obra artística a personas con diferentes posibilidades económicas. Además de cuadros de distintos tamaños y precios, los visitantes podrán encontrar reproducciones, pañuelos, piezas de cerámica, platos pintados y otros trabajos artesanales. «Es una manera de acercar el arte a todo tipo de bolsillos, pero también puedes simplemente venir para conocer nuestro trabajo y disfrutar de la finca, que es preciosa», añade la pintora.
Para Marieta Quesada, el contacto con la naturaleza constituye además una fuente constante de inspiración. «El contacto con la naturaleza es algo maravilloso. A mí me aporta mucho artísticamente», señala la artista, que reconoce que apenas necesita desplazarse a la ciudad salvo para adquirir materiales.
La apertura de los estudios de los Quesada pretende así unir arte, entorno y patrimonio en una misma visita, dando a conocer no solo su creación artística, sino también este rincón del Val Miñor alejado de los circuitos turísticos.
Suscríbete para seguir leyendo
- Casi un tercio de la población ocupada que vive en el rural gallego necesita irse a las ciudades para trabajar
- Rafael Louzán se pronuncia sobre las opciones de Vigo para el Mundial 2030, a pocas semanas del examen de la FIFA
- Un perro muerde a una vecina de Navia cuando protegía a su perra del ataque: Eira huyó pero apareció tras tres días perdida
- Casi 17 años de prisión para el hombre que intentó quemar viva a su expareja en Vigo
- Reclaman los recibos del agua de diez años a 200 vecinos de Gondomar bajo amenaza de corte de suministro
- La gran fiesta de Portugal que cumple 200 años a media hora de Galicia: seis días de música, fuego y tradición
- La Xunta achaca los datos de PISA a la «mala ley» educativa del PSOE y reivindica que Galicia resiste en una posición de «privilegio»
- Un niño alerta al 112 de un incendio en su casa en Vigo mientras su madre intenta apagarlo