Cooperación internacional
Los gallegos aportaron casi ocho millones de euros a Médicos Sin Fronteras, con una cuota media de 176 euros
La ONG lamenta la pérdida de protección de infraestructuras médicas y personal sanitario en conflictos, pese a la ayuda brindada en más de 70 países

Pacientes y sanitarios, en un centro de cólera en Kassala. / Mohammed Elhassan / Europa Press
Con motivo del Día Internacional de la Asistencia Humanitaria, que se celebra cada 19 de agosto, Médicos Sin Fronteras (MSF) hace balance de su último ejercicio lamentando la pérdida de protección de infraestructuras médicas, pacientes y personal sanitario. «Los llamados 'líderes mundiales' violan, una a una, las normas más básicas del derecho internacional humanitario con un descaro solo comparable a la impunidad con la que actúan» denuncia la enfermera y presidenta de la organización en España, Paula Gil.
A pesar de esto, la ONG llevó sistencia médico-humanitaria a quienes más la necesitaron en más de 70 países. La organización asegura que la ayuda prestada no hubiera sido posible sin el apoyo de cientos de miles de donantes que, en 2025, sumaron un total de 578.184 personas y organizaciones que colaboraron con MSF en España, de las cuales 479.787 lo hicieron como socios y socias regulares, mientras que el resto fueron donantes puntuales. Esto supuso que la organización pudiese mantener su modelo de financiación independiente, con un 99,6 % de fondos procedentes de fuentes privadas, lo que garantizó la independencia de acción con la que actúa la organización en los contextos en los que presta su ayuda.
Galicia volvió a contribuir notablemente al trabajo de la organización, con un total de 25.769 socios, socias y donantes, de los cuales 22.166 son socios y socias regulares. En términos económicos, los gallegos y las gallegas aportaron un total de 7,9 millones de euros a la organización, con una cuota media de 176 euros al año.
«Los gallegos y las gallegas nos han demostrado, un año más, su enorme solidaridad y empatía con quienes más sufren», afirma Nagore Eskisabel, delegada de la organización para Galicia.
La cooperante valora la generosidad gallega, especialmente necesaria en un contexto hostil con las ONG. «En un momento en el que las necesidades médico-humanitarias crecen y el compromiso de quienes gobiernan va en retroceso, los gallegos continúan depositando su confianza en nuestro trabajo y en nuestra independencia para canalizar su indignación y su ayuda», añade.
«Los gallegos y las gallegas nos han demostrado, un año más, su enorme solidaridad y empatía con quienes más sufren»
El perfil de personas socias de MSF en Galicia tuvo una media de edad de 58 años, y se identificó mayoritariamente como mujer -el 59%-, frente a un 41% que lo hizo como hombre. La antigüedad colaborando con la organización fue de 11 años de media.
En cuanto a provincias, A Coruña se situó como la provincia con mayor volumen de colaboradores con 12.909 socios y donantes. Le siguió Pontevedra, con 8.936, Lugo con 1.942 y Ourense con 1.942. Por capitales de provincia, A Coruña sumó casi la mitad de socios y donantes: 6.216 socios y donantes; ,mientras que la capital de Pontevedra aportó 1.417, la de Ourense, 1.355 y la de Lugo. 1.128.
Algunos conflictos
En abril, la guerra de Sudán entró en su tercer año causando víctimas y desplazamientos masivos, especialmente en Darfur y Kordofán, en medio de la pasividad de la comunidad internacional y la falta de protección a los civiles que fueron víctimas directas de unos niveles de violencia abrumadores, mientras su salud se vio diezmada por las epidemias de cólera y la falta de alimentos.
En mayo, MSF fue testigo de cómo la denominada Fundación Humanitaria de Gaza (FGH), gestionada por Israel y con el apoyo financiero de Estados Unidos y otros aliados, instrumentalizó la ayuda humanitaria, convirtiéndola en una herramienta activa de guerra en cuyos puntos de distribución de alimentos, se asesinó a centenares de personas y miles resultaron heridas y tuvieron que ser atendidas por el personal de MSF en la Franja.
A todo esto, se le sumaron los recortes presupuestarios que están sufriendo muchas organizaciones, debido a la drástica reducción de fondos destinados a ayuda oficial al desarrollo por parte de algunos Estados como EE.UU., Alemania, Francia, Japón y Reino Unido. Esta situación no afectó económicamente a MSF, cuya financiación provino en un 99,6% de fondos privados, pero supuso la retirada de actores humanitarios y el desmantelamiento de programas de atención a la salud de millones de personas que viven en situación de crisis. Según ejemplifica la presidenta de MSF “están desmantelando programas esenciales de salud sexual y reproductiva, impulsados en muchos casos por una agenda que busca restringir los derechos reproductivos de las mujeres”.
La ayuda en cifras
A pesar de este panorama mundial, MSF no cejó en su empeño por contrarrestar los efectos de la violencia, el hambre o la emergencia climática y llevar asistencia médico-humanitaria a quienes más la necesitaron en más de 70 países, 21 de los cuales recibieron la atención y recursos gestionados, específicamente, por la sección española de la organización.
«En 2025, MSF España prestamos ayuda esencial en 21 países y destinamos una fuerte concentración de recursos a crisis derivadas de conflictos armados y desplazamientos masivos» afirma Paula Gil, quien, a su vez, destaca «un aumento significativo en la actividad hospitalaria, reflejo de la creciente gravedad de los pacientes que consiguen acceder a nuestros servicios».
En este contexto, la organización llevó a cabo 2,6 millones de consultas ambulatorias, gestionó 542.459 hospitalizaciones y 666.152 ingresos en urgencias; y realizó 20.676 intervenciones quirúrgicas. La atención a la salud sexual y reproductiva de las mujeres volvió a ser fundamental para la MSF que asistió 109.778 partos, además de atender 338.507 consultas prenatales y 90.638 sesiones de atención post-natal. También ofreció atención integral a 8.833 supervivientes de violencia sexual.
En lo referente a enfermedades, llevó a cabo 941.169 vacunaciones en programas regulares de inmunización -la mayoría de ellas a niños y niñas menores de 5 años- y puso 570.457 vacunas contra el sarampión y 298.159 vacunas contra el cólera para frenar brotes activos de ambas enfermedades. Por otra parte, dio tratamiento a 685.030 pacientes contra la Malaria y 83.906 casos de desnutrición grave.
Para desempeñar su labor, MSF España contó con 7.115 profesionales de distintas áreas sanitarias y no sanitarias. El 92% de los cuales desempeñó su trabajo en los proyectos que la organización tiene en países donde existen crisis humanitarias, mientras que el 8% restante trabajó desde las oficinas de la organización en España, Portugal, Amman, Dakar, Nairobi y Colombia. Es importante destacar que 9 de cada 10 fueron contratados localmente en el país de destino de la ayuda.
Suscríbete para seguir leyendo
- Piden el cese del jefe de gabinete del vicepresidente de la Diputación de Pontevedra y él alega que era un «trend» de TikTok
- Adiós al bosque que plantó y cuidó durante décadas Arturo, un vecino de As Lagoas: Adif taló la mayoría de los 50 ejemplares de árboles que era refugio climático y de aves
- El conductor de un vehículo persigue al de un autobús hasta la estación de Cangas y le rompe una puerta y el limpiaparabrisas
- La isla de Ons pierde parte de su luz: adiós a Áurea Reiriz Otero, farera, percebeira, cantadora y pandeireteira
- El IES que se quedó sin cafetería: «Sin poder vender bollería o refrescos, las cuentas no salen»
- Las zonas de bajas emisiones ya son una realidad en Vigo: así funciona la primera fase y vehículos afectados
- Fallece en Vigo Antón Pulido, referente del arte gallego, a los 81 años de edad
- Un coche impacta contra un céntrico supermercado de Vigo y hiere a una empleada