Entrevista | José Antonio Vega Hidalgo Ingeniero de montes experto en incendios forestales
«No hay ningún equipo de extinción en el mundo preparado para esto: estos incendios liberan una energía equivalente a una central nuclear»
«Estamos vendidos. Los fuegos forestales van a ir a peor y tenemos que tomar conciencia porque no podemos tener esa bomba ahí»

José Antonio Vega, en Pontevedra. / Gustavo Santos

Los incendios forestales se han convertido en una amenaza de primer orden para la población. Se han vuelto incontrolables y están sembrando el caos no solo en España sino también en Francia o Portugal. Mientras, Galicia se mantiene en vilo porque aunque, de momento, la situación está tranquila, aún queda mucho verano por delante. José Antonio Vega, ingeniero de montes y uno de los mayores expertos en incendios de Galicia, avisa de que esto «no es solo un año malo». La peligrosidad de los fuegos seguirá en aumento y por eso urge ya a tomar medidas para protegerse.
¿Por qué los incendios se han vuelto tan peligrosos?
Ya venimos desde hace tiempo diciendo que esta situación se iba a producir. En 2007 hicimos un estudio donde vimos cómo los indicadores de peligro de incendios iban empeorando cada año. Eso significaba que la extinción se iba a complicar y que los incendios iban a ser en los años siguientes potencialmente mucho más peligrosos. Lamentablemente, eso ha ocurrido y era una cosa que se podía predecir con facilidad.
¿Tiene relación con el cambio climático?
Sí, pero no podemos olvidar otros factores. El abandono del rural y el abandono de la gestión forestal han propiciado una acumulación enorme de vegetación y combustible. Y esto hace que los incendios sean mucho más difíciles de apagar. Tenemos además un urbanismo difuso. Eso complica muchísimo la extinción y aumenta el riesgo para las personas. Yo creo que Galicia tiene ese plus añadido de peligrosidad por su especial urbanismo.
¿Debería tenerse en cuenta este mayor riesgo de incendios en el diseño de planes urbanísticos y en la planificación del territorio?
Sin duda. Esa es la gran asignatura pendiente, no solo en Galicia. No ha habido planes de prevención desarrollados de una manera profunda, no hay planes de autoprotección tampoco, ni concienciación entre la población del riesgo que puede sufrir.
¿Qué características tienen estos incendios que están castigando a España? ¿Son ya de sexta generación?
El término de incendios de sexta generación se acuñó para designar a un tipo de incendios que interactúan con la atmósfera. Eso es debido a que su velocidad de propagación y su intensidad son muy grandes y generan una piroconvección, es decir, crean nubes. Su humo, su calor, generan nubes y esas nubes interaccionan. Estas nubes, llamadas pirocúmulos, son muy parecidas a las nubes de tormenta, y pueden desplomarse y originar una propagación del fuego muy errática y muy rápida. Estos incendios son extraordinariamente potentes en cuanto a intensidad. Un informe de Europa apuntaba que la energía producida por los incendios en verano de 2025 era el equivalente a la energía producida por una central nuclear de 1.000 MW. Eso es una cantidad gigantesca. No somos conscientes de que eso supone un riesgo muy fuerte. Por eso, es necesario que los partidos políticos, las autoridades y la población tomen conciencia de eso: que lo tomemos en serio.
¿Y son este tipo de incendios los que están afectando ahora mismo a la península?
Clasificar es difícil, es un fenómeno complejo porque en el incendio intervienen muchos factores, no solo los meteorológicos. En un reciente estudio, Juan Picos junto a otros investigadores ha visto una cosa muy interesante: que los incendios que afectaron en 2025 a Europa desarrollaron velocidades nocturnas mucho más altas que las diurnas. Esto es un fenómeno muy complejo y dificulta aún más la extinción. Para la extinción se utiliza lo que llamamos ventanas de oportunidad: unas condiciones meteorológicas que facilitan que los equipos de extinción puedan actuar. Entonces, normalmente de noche, se abre una ventana de oportunidad. Y muchas extinciones exitosas tienen lugar durante la noche porque, en ese momento, las condiciones meteorológicas son más favorables y los equipos pueden actuar con más eficiencia y más seguridad. El último incendio en Almería también se propagó por la noche con más velocidad. Al principio los equipos de extinción, como es lógico, se alarmaron y se extrañaron porque no es una respuesta habitual. Desde el punto de vista científico, el tema no está aclarado todavía. No se sabe por qué ocurre, pero el hecho es que se ha detectado. Y estos incendios también generan otro fenómeno importante que es el lanzamiento de pavesas a distancia. Eso crea multitud de focos secundarios que dan lugar a otros incendios.
Y es entonces cuando se habla de incendios que están fuera de cualquier capacidad de extinción...
Totalmente. El ataque directo a esos incendios no es posible. No se pueden utilizar tampoco medios aéreos porque las condiciones meteorológicas lo impiden.
Y si no es posible el ataque directo, ¿cómo se combaten?
Con un ataque indirecto que consiste en intentar extinguir el incendio a mayor distancia y utilizando otros medios, fundamentalmente cortafuegos y también contrafuegos. Aun así, los medios de extinción pueden actuar en los flancos y en la cola del incendio. La cabeza se mueve a más velocidad, pero en los flancos y la cola el fuego puede estar amenazando también poblaciones y hay que extinguirlo.
Galicia tiene ya experiencia en la extinción de incendios, pero ¿están preparadas otras comunidades para combatir incendios de esta magnitud?
Galicia tiene unos equipos de extinción formidables. Pero yo pienso que no hay ningún equipo de extinción en el mundo preparado para esto. Ni en Estados Unidos, ni en Australia, ni en ningún país. Tenemos que mentalizarnos de que son tremendos y de que es una liberación de energía tan grande que no hay medios físicos capaces de apagarlos fácilmente. Suponen una liberación de energía tan potente, que hace prácticamente imposible su extinción hasta que las condiciones meteorológicas no cambian.
Entonces por más medios que se pongan, ¿es imposible apagarlos?
Sin duda. Aunque los medios son necesarios. Fíjate en las evacuaciones. La extinción tiene que seguir siendo una herramienta fundamental para proteger la vida humana y también el medio ambiente, pero claro, llega un momento en que dependemos enormemente de las condiciones meteorológicas para poder controlar su extinción.
En Galicia, de momento, nos estamos librando, pero esto no quiere decir que el verano vaya a ser tranquilo, ¿no?
Tocamos madera porque fíjate en las olas de calor que estamos sufriendo. Por eso es tan importante concienciar a la población y mejorar la autoprotección de las personas, de los edificios. Los planes de prevención son fundamentales.
Sin embargo, hay un centenar de concellos con alto riesgo de incendios que no tienen planes de emergencia...
Y es fundamental que lo tengan. Eso que dices es el quid de la cuestión. Y además en muchas zonas de nuestro país se ha mirado para otro lado. Se ha permitido construir donde no se podía y eso ahora puede producir víctimas.
Da la sensación de que la población tampoco está preparada para enfrentarse al riesgo de incendios. ¿Falta educar a las personas sobre cómo actuar cuando tienen un fuego cerca?
Falta muchísima educación y falta sensibilización respecto al tema. Vivimos en otro tiempo, con otros incendios y en otra situación climática y no nos hemos dado cuenta. La gente sigue pensando que tiene un chalet o una casa en el rural y está protegida con su valla. Y eso no sirve ya. Tenemos otro tipo de incendios. Y los vamos a tener en los años que vienen, cada vez peores. Cuanto antes nos mentalicemos y cuanto antes ayudemos a la gente a que se dé cuenta y se proteja, estaremos salvando vidas.
En el futuro entonces ¿la situación empeorará?
Esto no es baladí. No podemos decir: hemos tenido un año malo. No, es que los años que vienen van a ser peores. Por eso, las medidas no pueden ser pobres porque estamos vendidos. Eso es lo que tengo que transmitir a la gente, que estamos vendidos. Y todos tenemos que poner de nuestra parte, desde los políticos, las autoridades municipales y la sociedad. Es urgente. Hay que contar con planes de gestión, con planes de prevención, con planes de evacuación y más medios de extinción, por supuesto. Es urgente.
La prevención es clave, pero es difícil tener todo el monte limpio...
Es esencial que la gestión forestal se mejore y no hay recursos para ello. Los propietarios en Galicia tienen propiedades muy pequeñas. No le podemos exigir un sacrificio económico por un terreno que no le produce rentabilidad. Entonces la Administración ahí tiene que ayudar. El resto del país se tiene que dar cuenta de que no puede tener esa bomba ahí. Y tiene que actuar. Pero además, la gestión forestal es rentable también si se hace bien. La gestión forestal no solo es una herramienta preventiva, es también una herramienta de desarrollo rural. Y además con la inteligencia artificial, ya no es necesario actuar en todo el territorio. Se sabe que hay localizaciones por donde el incendio va a pasar. Y esos son puntos estratégicos de gestión que requieren más urgencia para su desarrollo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Dónde (y dónde no) ver el eclipse de este miércoles cerca de Vigo
- Denuncian a la protectora Os palleiros de Pontevedra por la desaparición y acogida posterior de una perra en Poio
- Pinchan las ruedas de 10 coches de portugueses en la playa de Areacova
- El cultivo de la cebada se extiende por Galicia: Hijos de Rivera se alía con 27 agricultores de A Limia y alcanza las 850 hectáreas
- Menores con adulto y permiso parental se quedaron fuera de la platea de Castrelos para ver a Abraham Mateo: «Sé que es la ley, pero...»
- Cada año 200 profesores piden compaginar la docencia con otro puesto de trabajo
- El Casino de Pontevedra mantiene la tradición: 22 chicas, «presentadas en sociedad»
- Dos policías nacionales salvan a una mujer que se quedó inconsciente al atragantarse en un bar de Vigo