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Salud | Laura Porrúa Oftalmóloga

Laura Porrúa avisa que la menopausia puede afectarte a la vista: «Encontramos una incidencia importante de ojo seco en la menopausia por el descenso brusco de las hormonas»

«Los primeros síntomas son sensación de arenilla, sequedad, picor, escozor o la necesidad de parpadear en numerosas ocasiones», señala la doctora gallega

Laura Porrúa, oftalmóloga del Instituto Gómez Ulla.

Laura Porrúa, oftalmóloga del Instituto Gómez Ulla. / G.U.

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Mar Mato

Mar Mato

Vigo

La oftalmóloga compostelana Laura Porrúa es especialista en córnea, superficie ocular y oculoplastia. Formada en la Universidade de Santiago y el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, lanza la atención sobre cómo la menopausia puede afectar a la visión de las mujeres.

¿Por qué puede alterar nuestros ojos?

Todas las hormonas pueden influir en la estabilidad del ojo. Podemos tener fluctuaciones de visión pero en lo que más repercuten es en la hidratación, en el estado de nuestras lágrimas, en la estabilidad de la película lagrimal. En la menopausia, como se produce un descenso brusco de estas hormonas, encontramos una incidencia de ojo seco importante en estas edades.

¿Cuáles son los síntomas?

Hay ciertos casos en los que el ojo seco puede empezar de forma silenciosa pero normalmente los primeros síntomas son sensación de arenilla, sequedad, picor, escozor, ojos secos, necesidad de parpadear en numerosas ocasiones... El ojo seco puede ir degenerando en síntomas más graves si no lo tratamos adecuadamente.

¿En qué podría derivar?

El ojo debe estar siempre húmedo. Si en algún momento no lo está , puede acabar degenerando en úlceras corneales que son como heridas en la córnea que pueden llegar a infectarse. Eso ya sería en un estado severo del ojo seco. Hay que prevenir llegar a ello. Al ojo seco si lo cogemos pronto y actuamos a tiempo cuando los síntomas son leves podemos llegar a un resultado final mejor.

Laura Porrúa, oftalmóloga gallega del Instituto Gómez Ulla.

Laura Porrúa, oftalmóloga gallega del Instituto Gómez Ulla. / G.U.

¿Puede incidir la reducción de horas en el caso nocturno?

Efectivamente, hay muchos aspectos que no podemos controlar. Tener un buen descanso nocturno, hidratarnos correctamente, evitar o reducir el uso de pantallas nos pueden ayudar a mejorar la hidratación de los ojos.

¿Recomienda emplear lágrimas artificiales o colirios?

La lágrima es la bases del tratamiento. Es el primer paso. Debemos usarlas de primera calidad, a poder ser recetadas por un profesional aunque se vendan sin receta. Es posible que compremos lágrimas y que no trate nuestro problema, incluso puede perjudicar. Hay que aplicar la lágrima que sea completa para el estado de salud de nuestro ojo. También hay que tener buena higiene con los párpados y tener cuidado con los tratamientos cosméticos que nos hagamos en los párpados o las pestañas o alrededor de los ojos, ya que nos pueden afectar. No osbtante, muchas veces la limpieza palpebral no basta y hay que implementar otros tratamientos.

¿Aumenta la miopía o hipermetropía?

No las aumenta como tal pero la lágrima tiene una función óptica. Necesitamos tener la lágrima bien para enfocar bien. Cuando la lágrima no es estable, el ojo no es capaz de enfocar igual de bien y tiene fluctuaciones, pequeños cambios, y eso es lo que nos limita para enfocar y tener una graduación estable.

Si una mujer con menopausia comienza a notar el ojo seco, ¿usted le recomendaría dejar de maquillarse los párpados, las pestañas o usar el eyeliner?

No. Cuando empecemos a notar un problema no hay que renunciar a nada de golpe. Lo que hay que hacer es consultarlo para modificar algún cosmético o acción del día a día. Simplememente con esto podemos mejorar. No hay que verlo como una pérdida de bienestar.

¿Hay algún complemento vitamínico o alimenticio que ayude?

Son importantes los antioxidantes como las frutas y las verduras. El principal amigo de la lágrima es el Omega 3. Hay que potenciar el pescado azul, las semillas de chía o de lino. Podemos potenciarlo en la dieta y si usar suplementos con estos compuestos.

¿También implica la menopausia tener fotosensibilidad en los ojos, mayor sensibilidad a la luz?

Está relacionado con la sequedad del ojo. La mayor parte de los síntomas van en relación con la inestabilidad de la lágrima. Cuando esta está inestable y el ojo se seca más de la cuenta, es más sensible a irritarse con la luz, es más susceptible de inflamación.

Hay diferentes técnicas de tratamiento. ¿Está dando buenos resultados la luz pulsada?

Si con el tratamiento base de lubricación de los párpados, de limieza palpebral, de una buena alimentación y cuidados vemos que no basta, podemos hacer pruebas en consulta y dirigir las terapias avanzadas e individualizadas. Tendríamos la luz pulsada y el plasma rico en factores de crecimiento. La luz pulsada se usa como una máscara que emite luz caliente hacia la zona donde están las glándulas afectadas. Esa luz estimula el funcionamiento de las glándulas y ayuda a dilatar el poro de las mismas para que produzcan ese contenido de lágrima con un poquito más de facilidad.

¿En qué consiste el tratamiento de plasma rico en factores de crecimiento?

Se elabora a partir de nuestra propia sangre. Se le realiza una extracción al paciente y de su sangre, se extrae el plasma y se centrifuga en un aparato para potenciarlo en factores de crecimiento. Estos son proteínas que tenemos en la sangre de forma natural. Con ese compuesto ayuda a hidratar y regenerar la superficie del tejido en el caso de úlceras o similares.

Con la menopausia precoz hay mayor riesgo de desarrollar glaucoma?

Es un tema delicado porque no hay la misma evidencia científica pero sí se ha visto que las personas que tienen menopausia precoz puede incrementarse el riesgo de glaucoma. Parece que las neuronas hacen un efecto neuroprotector que puede ejercer cierta protección sobre el nervio óptico en cierta medida.

¿Son las mujeres con menopausia conscientes de que pueden tener ojo seco?

El ojo seco es mucho más frecuente en mujeres de estas edades. Muchas veces normalizamos los síntomas. A veces notamos como arenilla o picor y lo normalizamos, no lo consultamos. Eso es lo que queremos cambiar. Ante cualquier cambio de conforte, deberían consultarlo. El ojo seco está infradiagnosticado.

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