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REHABILITACIÓN

Un estudio apunta a que la vitamina D ayuda a la recuperación de los pacientes tras un ictus

Un estudio del Hospital Universitario de Badajoz confirma en sus primeros resultados los beneficios de la suplementación como apoyo a la neurorrehabilitación

El objetivo no es plantear la vitamina D como un tratamiento sustitutivo, sino como una herramienta complementaria, señala el doctor Arribas

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EFE

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La suplementación con vitamina D contribuye a mejorar la función -capacidad del paciente para realizar tareas motoras o neurológicas como moverse, caminar, hablar, coordinar movimientos o usar una mano- en personas que han sufrido un ictus, ayudando a reducir algunas de sus secuelas.

Así lo apuntan los primeros resultados de un estudio desarrollado en el Hospital Universitario de Badajoz y presentado por el doctor Juan Miguel Arribas Díaz, médico rehabilitador del hospital, en el 64º Congreso de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), celebrado recientemente en Barcelona.

El trabajo, actualmente en marcha, analiza el papel de la vitamina D dentro del proceso de neurorrehabilitación tras un ictus y parte de la evidencia recogida en una revisión sistemática y metaanálisis publicado en 2025 en Narra Journal.

Estudios clínicos

Esta primera revisión analizó seis estudios clínicos realizados en Turquía, Irán, Indonesia y China, con muestras de entre 42 y 123 pacientes y un seguimiento de tres meses. En total, incluyó cuatro ensayos clínicos aleatorizados y dos estudios de cohortes que evaluaban el efecto de la suplementación con colecalciferol -vitamina D- en pacientes que habían sufrido un ictus.

Los resultados de esta revisión internacional mostraron una asociación positiva entre la suplementación con vitamina D y la mejora de parámetros de recuperación neurológica, motora y funcional. En concreto, se observaron beneficios en escalas como la NIHSS, que evalúa la gravedad neurológica; la BRS, que valora la recuperación motora; y la mRS, que mide el grado global de discapacidad tras el ictus.

Sin embargo, no se encontraron mejoras significativas en la capacidad de marcha medida mediante la escala FAC -un sistema de evaluación clínica que mide la capacidad de caminar de una persona de manera independiente o con asistencia- lo que refuerza que la recuperación tras un ictus depende de múltiples factores y requiere un abordaje terapéutico integral, apuntan los expertos.

Con los pacientes

A partir de esta base científica, el doctor Juan Miguel Arribas Díaz, médico rehabilitador del Hospital Universitario de Badajoz, ha trasladado esta evidencia a la práctica clínica real con sus pacientes, con el objetivo de comprobar si los resultados descritos en la literatura internacional se reproducen también en pacientes hospitalarios sometidos a neurorrehabilitación.

Según los primeros datos recogidos, el médico rehabilitador ha explicado que "la suplementación con vitamina D se asocia a una evolución favorable en determinados aspectos de la recuperación funcional y neurológica de los pacientes con ictus".

Salud ósea

El especialista destaca que "el interés de esta línea de investigación radica en que la vitamina D, tradicionalmente vinculada a la salud ósea, también se ha relacionado con procesos implicados en la recuperación neurológica, como la inflamación, el estrés oxidativo, la función muscular y la neuroplasticidad".

La suplementación con vitamina D debe realizarse "siempre bajo criterio médico y dentro de un plan individualizado"

"Optimizar sus niveles en pacientes seleccionados podría convertirse en una herramienta adicional para favorecer la recuperación tras el ictus", afirma el especialista de la SERMEF, quien recuerda, sin embargo, que la suplementación con vitamina D debe realizarse "siempre bajo criterio médico y dentro de un plan individualizado, ya que no todos los pacientes presentan las mismas necesidades ni parten de los mismos niveles".

Estos resultados iniciales, añade, están en línea con el mencionado metaanálisis de 2025, aunque es necesario ampliar la muestra y el seguimiento para confirmar el alcance real de estos beneficios. "El objetivo no es plantear la vitamina D como un tratamiento sustitutivo, sino como una herramienta complementaria dentro de una estrategia integral de neurorrehabilitación", señala el doctor Arribas.

El especialista recuerda que "la rehabilitación intensiva, el ejercicio terapéutico, la estimulación neuromuscular, el control de comorbilidades y el abordaje interdisciplinar siguen siendo la base del tratamiento tras un ictus".

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Fuente: El Periódico

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