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Música

Alma gallega en el homenaje a Arriaga, el Mozart español, que firma el Cuarteto Quiroga

«Merece ser considerado uno de los grandes compositores europeos. Sus cuartetos de cuerda son extraordinarios. Hay pocos compositores que con 16 años lograran un resultado de tanto nivel», destaca el ourensano Cibrán Sierra sobre el bilbaíno Juan Arriaga

El Cuarteto Quiroga, Premio Nacional de Música, publica un disco con sus tres cuartetos de cuerda; han utilizado cuerdas de tripa para un sonido más adecuado al siglo XIX

El Cuarteto Quiroga, con el gallego Cibrán Sierra.

El Cuarteto Quiroga, con el gallego Cibrán Sierra. / James Rajotte

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Mar Mato

Mar Mato

Vigo

El bilbaíno Juan Arriaga (1806-1826) ya era un virtuoso músico a los once años de edad y a los 15 había compuesto su primera ópera. En París -donde rápidamente pasó de alumno a profesor- comenzó a destacar pero una dolencia pulmonar fulminó la vida del que es recordado como el Mozart español. Aún no había cumplido los 20 años. Sus restos los dejaron en una fosa común en la capital parisina mientras su familia recibía un equipaje con su violín, sus partituras y otros enseres. Sus melodías a punto estuvieron de sucumbir ante la polilla hasta que un familiar las descubrió en el desván en 1869. Desde entonces, se ha ido recuperando su legado. La última aportación parte del Cuarteto Quiroga, donde encontramos al gallego Cibrán Sierra. Acaban de publicar el disco «Arriaga: Complete String Quartets with guts».

«Para nosotros Arriaga -destaca Sierra- no es un compositor menor o una rareza periférica, sino que sus cuartetos de cuerda que grabamos en este disco son grandes obras de un momento histórico en Europa, el primer cuarto del siglo XIX. (...) Merece ser considerado uno de los grandes compositores europeos. Sus cuartetos de cuerda son extraordinarios. Hay pocos compositores que con una edad tan tierna, con 16 años, se sintieran tan sueltos y lograran un resultado de tanto nivel. El cuarteto de cuerda es un género muy difícil para los compositores. Es todo un reto. A Mozart, Schuberth o al propio Beethoven les costó mucho tiempo. Arriaga es único en ese sentido».

El Cuarteto Quiroga.

El Cuarteto Quiroga. / James Rajotte

Luchando contra el eje Viena-Berlín

El componente gallego del Cuarteto Quiroga destaca cómo el recuerdo de Arriaga ha luchado contra el tiempo y el olvido. «Era un compositor de Bilbao, no de Viena ni de Berlín. La dialéctica compleja entre centro y periferia también juega en la historiografía musicológica y en la tradición interpretativa», añade.

No obstante matiza que esa dialéctica «es líquida, es móvil. Los centros no permanecen siempre inamovibles y las periferias tampoco. En los últimos 200 años en el relato historiográfico hegemónico el cuarteto de cuerda entra como un elemente fundamentalmente centroeuropeo. Todas las manifestaciones de cuartetos que se salían de ese centro geográfico con el eje París-Viena-Berlín-Milán se veía como una rareza, una anomalía. Pero no es así. Houbo una gran actividad de cuartetos en Madrid. Fue un centro de producción extraordinario, de los más importantes de Europa a finales del siglo XVIII».

Una pregunta que se plantea Cibrán es por qué grabarlo ahora y no antes. Al respecto responde que Cuarteto Quiroga -Premio Nacional de Música en 2018- hará pronto un cuarto de siglo, edad y experiencia suficientes para grabar estos cuartetos de cuerda. «Los abordamos con madurez después de haber navegado por todos los grandes del repertorio clásico», agrega.

Juan de Arriaga

Juan de Arriaga / Wikipedia

Uno de los grandes compositores de Europa

Antes de entrar en los detalles del repertorio del nuevo disco, agregamos en la conversación otra duda. ¿Y si Arriaga no hubiera fallecido tan joven? «Aunque solo llegase a la treintena de años, probablemente estaríamos hablando de uno de los grandes compositores de cuarteto de cuerda de Europa. Si con 16 años componía estas obras, ¿qué haría con 50?», plantea el músico ourensano.

Añade que para el nuevo disco han grabado los tres cuartetos de «manera integral». Para las personas que no estamos duchas en composición clásica, hay que precisar que al igual que el soneto poético tiene una forma clásica que respetar, el cuarteto de cuerda igual. «Tienen una forma: con un movimiento rápido (un allegro), otro lento, otro momento danzable y finalmente un movimiento veloz para cerrarlo. Es la forma que sigue el 95% de los cuartetos de música en la historia. Es una forma canónica», puntualiza Sierra.

Un reto interpretativo con cuerdas de tripa como antaño

Si componer un cuarteto de cuerda es complejo, interpretarlo también. «El reto que nos interesaba era combinar la frescura y la audacia, la personalidad, con agallas de un chico de 16 con la madurez que nos permite tener nuestro cuarteto. Además, lo que aporta esta grabación es que se realizó con cuerdas de tripa. Son las que se utilizaban en aquella época. Le dan un sonido y un carácter históricamente más certero pero también más crudo y auténtico. Las cuerdas de tripa permiten una pronunciación más verbal lo que es importante en la música de este estilo», recalca el músico gallego.

Además de Cibrán, el Cuarteto Quiroga lo componen Aitor Hevia, Josep Puchades y Helena Poggio. Componen una de las formaciones españolas de música clásica más internacionales hoy en día. Ayer, tocaban en el Festival Internacional de Música y Danza de Granada. En sus siguiente conciertos, se presentarán en festivales de Escocia, Cabrières d´Avignon o La Roque d´Antheron en Francia, San Sebastián o Santander. En los últimos meses han ido actuando por media Europa. «Tocamos más fuera de España que aquí. El 65% de nuestros conciertos es en el extranjero», concluye.

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